El análisis cinematográfico como laboratorio del aula. Entrevista con Jesús González Requena
Raúl Roydeen García Aguilar | Entrevista
“Las grandes obras de vanguardia pueden ser tan ricas, tan poderosas estéticamente como las grandes obras clásicas; pero son más bien crónicas de la experiencia de un fracaso simbólico, mientras que los grandes relatos clásicos son relatos que mantienen vivo un orden simbólico en el que se reconoce una comunidad. Esto es lo que explica también que las obras de vanguardia sean más difíciles o más distantes para los grandes públicos, aunque, contra lo que suele pensarse, no siempre es así. Baste pensar en el caso del expresionismo alemán, que fue a la vez vanguardia histórica y que, rompiendo el tópico, fue un cine de masas. Ahora bien, eso sucedía en un momento de quiebra radical en la cultura occidental; en un contexto, por cierto, muy parecido al actual, en el que el estado del arte, como el de la cultura en general, es de un desasosiego extremo, una vez que han entrado en crisis los grandes relatos de referencia.”