Crear cine de terror es una forma de entender al propio terror

Entrevista con Erick Suaste

No. 144 / julio-diciembre 2019 / entrevista

Mikhail Salvador Reyes García

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

La muerte y el miedo son conceptos tan abstractos y presentes en el imaginario; esa amenaza o fuerza mayor que pone en riesgo nuestra vida cotidiana; que nos genera temor se materializa en objetos y arquetipos en todas las culturas. En el caso del cine de terror se entiende como una de esas formas simbólicas en que los seres humanos dotan de significado[s] al mundo.

Terror, una inquietud temprana

Diversos autores afirman que el fundamento de algunos temas de investigación académicos son sumamente subjetivos: parten de un interés o inquietud personal. El Maestro en Comunicación y Cultura, Erick Bernardo Suaste Molina, no recrimina esta idea. Su interés por el terror comenzó a temprana edad cuando su padre le leía historias de brujas y demonios. Además, presume que su padre también era un cinéfilo: “como a los 6 años comenzó a ponerme películas; todo tipo de películas, incluyendo cine de terror”.

Dos eventos marcaron su visión sobre este género de forma particular. A los 6 años, mientras veía Eso (It, Tommy Lee Wallace, Estados Unidos, 1990), una escena lo asustó de forma severa. El desafío para él se convirtió en ya no tener miedo ante este tipo de películas. Luego, a los 14 años, mientras veía La La Maldición (The Haunting, Jan De Bont, Estados Unidos, 1999), hubo una primera inquietud por conocer qué es el lenguaje cinematográfico, propósito que cumplió durante su licenciatura y maestría en la UNAM.

Horror, hijo del terror

“No se puede entender una película de terror por aquello que te da miedo o que te asusta; no se puede reducir a una simple subjetividad”.

—¿Cuál es la diferencia entre los géneros del cine de terror y cine de horror?

—Aunque algunos autores consideran que el horror tiene que ver con el cumplimiento de una amenaza, yo considero que el horror también se vincula con la reacción que tiene el espectador con las escenas gráficas; por ellas se entienden imágenes violentas o inmorales. Podemos encontrar ejemplos en torture porn o gore, donde ocurren desmembramientos de cuerpos, o en el caso de los monstruos tenemos figuras deformes; esas son las fuentes del horror: producen en el espectador una sensación de repulsión.

"El terror, por otro lado, aprovecha estrategias psicológicas que se generan en la narración y construcción del suspenso. Aunque el suspenso en sí es un recurso que se utiliza en todos los géneros, en el terror tiene una forma específica: construye una amenaza que se percibe por diversos elementos fílmicos dentro y fuera de campo. No todo el cine de terror produce horror; esas imágenes que nos causan repulsión. Tenemos por ejemplo El Proyecto de la Bruja de Blair (The Blair Witch Project, Myrick-Sánchez,1999), nunca vemos a la bruja pero nos causa temor. Definir lo qué es horror o terror es una tarea taxonómica"[1]

El doctor del horror

Si Alfred Hitchcock es considerado “el Maestro del Suspenso”, Erick Bernardo Suaste Molina debe llevar por sobrenombre “el Doctor del Horror”. Su mérito reside en lograr no sólo la visibilización de géneros históricamente relegados como el terror y el horror, sino en convertirlos en objeto de estudio para las Ciencias de la Comunicación.

—¿Cómo se estudian géneros del terror y horror?

—Partiendo de la perspectiva del giro lingüístico, poner al lenguaje en el centro de la comprensión del ser humano para estudiar la significación; es decir, la producción de signos. El cine es parte de ello, es un sistema de significación. Abordar a estos géneros desde el estructuralismo; particularmente desde la narratología y semiótica narrativa, utilizando el método decoupage, permite estudiar a los géneros como vehículos de significado.

"También, la historiografía del género ha aportado que el terror tiene puntos creativos en periodos históricos grises. Parten de la premisa de que las imágenes cinematográficas se utilizan para construir metáforas o alegorías sobre el contexto de los espectadores".

"Por otro lado, los géneros se tratan de estructuras formales que comparten determinados rasgos y objetos en común; formando una relación pragmática con el espectador. Pues es este quien reconoce convenciones [o esquemas] en los géneros cinematográficos creando expectativas. Es como una montaña rusa de emociones donde uno espera saltar del asiento".

—¿Cuál es la situación en el estudio del cine de terror y horror?

—Investigaciones de cine hay. Cuando empecé en el campo de la investigación del cine de terror y horror, pensé que estaba solo. En realidad me di cuenta que los investigadores de cine, en general, estamos dispersos. Hay coloquios e institutos donde podríamos estar reunidos, pero no hay un espacio determinado que se avoque claramente a la investigación académica de la cinematografía.

"Hay muestras de investigaciones y proyectos en cine de terror, sí se ve un interés en el tema, al menos en nivel licenciatura. Me he encontrado con unas 200 tesis sobre cine de terror; esto me dice que el género comienza a ser visto de otro modo. Los alumnos detectan temas de interés y mi trabajo es orientarlos hacia dónde pueden dirigirse".

—¿Qué pasa con el cine de terror en México?

—La industria del cine en México está en mal estado y me refiero a lo dicho por críticos y analistas de cine. Aunque ha entrado dinero a la producción, se ha dado preferencia a géneros como la comedia, y el contenido todavía se queda corto para competir con otras industrias.

"El desafío es que a las personas en general no les gusta el cine de terror mexicano, la producción sigue en desarrollo y sobre todo, parece ser que el contenido no es verosímil ¿Cómo es verosímil un payaso endemoniado en una película extranjera? bueno, porque construyen un universo con reglas propias. Y en el caso mexicano, no existe eso".

"Es un problema interesante; la película La Maldición de la Llorona (The Curse of La Llorona, Michael Chaves, 2019) es una película bien adaptada ¿Por qué los productores extranjeros sí se pueden apropiar de un mito que es nuestro? Mientras que nosotros no podemos aprovechar la mitología y la tradición de nuestras leyendas. Hay mucho de donde escoger; incluso la nota roja en nuestro país".

Nombres en el cine de terror

“El cine de terror nos permite disfrutar de muchas cosas que en la vida diaria no podemos porque son inmorales: es un contrato”.

Además del estudio de los géneros cinematográficos desde la teoría de los géneros y estructuralismo, Erick Suaste ha abordado temas como la hipermodernidad en el cine, el vínculo del gore con la imagen—exceso. Para él, este género trastoca todas las pautas de producción cinematográfica y lo analiza a través de planteamientos de Gilles Lipovetsky.

—¿Cómo ha evolucionado el género del terror?

—En los años 80 el cine se transformó; las salas de cine empezaron a competir con el home box office, televisión por cable y la renta de videos. La gente disminuyó su asistencia al cine y la industria tuvo que transformarse. El propio dispositivo del cine, hablando de la sala de proyección, fue transformado, por ejemplo, con la llegada del múltiplex.

"Los contenidos se transformaron; la violencia fue un recurso. Ésta tomó un papel central en la transformación de los contenidos del terror; particularmente en subgéneros como el gore. Pero esta no se trataba de llamar la atención solo por hacerla. Se trató de una respuesta al contexto cultural, en el caso estadounidense. Remontando a la historia, en los años 30 se representaban amenazas externas por el conflicto bélico que se situaban en Europa".

"Para los años 50 la ciencia ficción y el terror comenzaron a fusionarse en Estados Unidos: extraterrestres con Invasión de los Usurpadores de Cuerpos (Invasion of the Body Snatchers, Don Siegel, 1965), la amenaza de guerra nuclear, Godzilla (Ishiro Honda, 1954) en Japón. Fue en los años 60 donde nace el terror moderno: ahora, las amenazas internas cobran relevancia".

"La sociedad estadounidense puso el dedo en la llaga. Son las propias personas, los ciudadanos quienes pueden hacer daño. Es un signo de que la sociedad estaba cayendo moralmente y al fin el cine volteó a los espacios rurales donde estaba lo que ellos consideran whitetrash y redneck. Surgen notas rojas de asesinos seriales, asesinos en granjas y bosques. El cine se apropia [diferente a ser un reflejo] de esos monstruos morales y esa ola de violencia. Estos temas, al ser puestos en escena, revolucionaron incluso el concepto visual en cuanto a la forma".

"El cine de terror moderno es trasgresor con sus subgéneros: slasher, splat, satanismo, vampirismo, entre otros. Comenzaron siendo producciones de bajo presupuesto y utilizaron recursos creativos para experimentar con la imagen y ser contraculturales; pasaron incluso por procesos de censura".

"Los rollos 16 mm donde fueron filmados los filmes al ser pasados a un formato diferente, distorsionaron su imagen y crearon su propia forma: fotografía sobreexpuesta, color ocre abundante, oscuridad, una imagen granulosa y deformada. Curiosamente, les favoreció para crear su estilística y captar el sentido que buscaba ser transmitido, como pasó en La Masacre de Texas (The Texas Chain Saw Massacre, Tobe Hooper, 1974)".

—¿Cuáles son los directores referentes del cine de terror y horror?

—Para hablar de directores, hay que hablar de periodos de la historia. El inicio se sitúa con el Expresionismo Alemán en la década de los 20. Surgen nombres como Friedrich Wilhelm Murnau, Robert Wiene, George Waggner, entre otros.

"En los 30 los estudios Universal compran derechos de novelas victorianas británicas para ser adaptadas primero al teatro y luego en el cine. Los realizadores principales son: Tod Browning, James Whale y Karl Freund, entre otros. Posteriormente, también es importante el trabajo de la Hammer Productions con Terence Fisher, Val Guest y John Gilling."

"El cine de terror moderno, que nació en los 60, dio lugar a otros movimientos. Las figuras que destacan son George A. Romero, William Friedkin, Tobe Hooper y Richard Donner. Otros nombres que resonaron fueron John Carpenter, Steven Spielberg, Roman Polanski, Brian de Palma, Francis Ford Coppola, Dario Argento, Mario Bava. Actualmente, estamos viviendo lo que algunos han denominado el Art House Horror Story, para muestras: La Bruja (The Witch, Robert Eggers, 2015), El Legado del Diablo (Hereditary, Ari Aster, 2018) o Un Lugar en Silencio (A Quiet Place, John Krasinski, 2018)."

¿El cine de terror tiene fin?

“El cine de terror ya ha mostrado todo lo que debía mostrar”

Para el Maestro en Comunicación por la UNAM, que actualmente está desarrollando una tesis doctoral sobre el cine de terror desde el punto de vista de la teoría de los afectos, la investigación en cine de terror y horror debe renovarse. Al igual que lo han hecho estos géneros.

—Cada año se afirma que el cine de terror ha sacado su mejor película, que está renaciendo después de una crisis. Eso es algo que se debe tomar con cuidado; el cine de terror no ha muerto. Ha tenido sus momentos de bajas y repuntes creativo-comerciales. El propio Rick Altman, en su libro Los g éneros cinematográficos, señalaba que los géneros tienen sus ciclos. Se ha llegado a señalar que el cine de terror es quien ha rescatado a la industria hollywoodense. Son películas que con una baja inversión generan cuantiosas ganancias. No es el único género original, pero es una de las fuentes que constantemente tiene innovaciones en cuanto a ideas. A la gente le sigue gustando. Hay datos que respaldan esto en Canacine. El terror ha creado figuras en el imaginario que unen nuestro pensamiento. Eso Capítulo 2 (It Chapter 2, Andrés Muschietti, 2019) es muestra de ello.

Para ampliar el panorama de un campo de estudio en desarrollo, como el cine de terror y horror, Erick Suaste señala que se deben explorar posturas que trasciendan los análisis tradicionales sobre discurso y representación. Los investigadores de este campo deberán voltear a ver los filmes contemporáneos y filmes de otras latitudes. No dejar desapercibido lo que se produce en el oriente, en Europa y, por supuesto, en Latinoamérica y México. Hay que redefinir lo que se entiende por cine de terror: diversificar la idea de que sólo se produce miedo, o lo que espanta, en este género.

“No puedo responder a por qué nos gusta el cine de terror, pero hacer cine de terror es una forma de entender la emoción del terror y el poder que tiene sobre nosotros”.


    Notas

  1. La taxonomía del terror es un intento por trazar límites entre este género con otros dado que siempre ha estado sujeto a la hibridación con la ciencia ficción, el thriller e incluso, con algunas formas de comedia. 1