El capitalismo del siglo XXI: datos y plataformas digitales

no. 143 / enero-junio 2019 / reseña

Francisco Javier Mendoza Cruz

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

Capitalismo de plataformas
Nick Srnicek
Buenos Aires: Caja Negra, 2018.

80%Comprender la fuerza de trabajo requiere un diagnóstico económico que contextualice su profunda y acelerada transformación mediante la tecnología digital. Para Nick Srnicek, en su ensayo Capitalismo de plataformas (2018): Google y Facebook, Apple y Microsoft, Siemens y General Electric, Uber y AirBnb son un modelo ideal de infraestructuras digitales para la extracción de datos como la principal materia prima en la reestructuración de una nueva forma de acumular capital en el siglo XXI.

En las últimas décadas, con la complejidad que implica el estudio de los fenómenos contemporáneos de comunicación asociados a las tecnologías de la información y la comunicación, se ha ido configurando un marco conceptual sólido que hoy requiere el diálogo con otras disciplinas y ciencias para enriquecer tanto los debates teóricos y públicos como los desarrollos científico-tecnológicos.

Con un lenguaje sencillo sin descuidar el rigor conceptual y analítico, el profesor de Economía Digital del King´s College London define en un nivel general a las plataformas digitales como “[las] infraestructuras digitales que permiten que dos o más grupos interactúen. De esta manera se posicionan como intermediarias que reúnen a diferentes usuarios: clientes, anunciantes, proveedores de servicios, productores, distribuidores e incluso objetos físicos.” (Srnicek, 2018: p. 45)

Sin embargo, “acontecimientos que parecen ser novedades radicales pueden, a la luz de la historia, revelarse como simples continuidades”. Bajo esta premisa el autor hace una revisión de la historia económica del capitalismo y la tecnología digital (Capítulo 1. La larga recesión); ello a partir de situar tres momentos históricos relevantes para entender la coyuntura de las plataformas digitales: el fin de la excepción de la guerra en la década de 1970; el boom y caída de las “punto-com” en los años noventa; y la crisis de 2008.

Bajo el contexto de la posguerra, la economía mundial se caracterizó por abrir el mercado del sector manufacturero, y con ello desarrollar no solo su modelo de negocios basado en la rentabilidad y la competencia, sino en la reorganización del proceso laboral que permitiera el supuesto mejoramiento en la producción de bienes y servicios. Ese perfeccionamiento más adelante identificaría y desarrollaría una novedosa materia prima con su mecanismo de extracción: los datos y las plataformas digitales.

Posteriormente, a finales del siglo XX e inicios del nuevo milenio, se instaló una infraestructura económica caracterizada por capitales de riesgo, políticas de austeridad, deudas corporativas a largo plazo, evasión fiscal, revalorización de los activos, así como el incremento en el desempleo que en conjunto favoreció, entre otros factores, la inversión en empresas de informática, telecomunicaciones y afines con una visión expresada como “primero crecimiento, ganancias después”. Srnicek considera este escenario como el antecedente de un mercado en auge: el de las plataformas en el sector tecnológico. En el Capítulo 2. Capitalismo de plataformas expone una tipología de las plataformas: publicitarias, de la nube, industriales, de productos, y austeras).

En ese contexto surge una lucha monopólica por la búsqueda inmediata de nuevos cambios en la obtención de ganancias (tercerización), la cual aprovecha tanto la deslocalización y la precarización de la fuerza de trabajo, junto a los beneficios que ofrecen las plataformas:

a) Proporcionan la infraestructura básica para mediar entre diferentes grupos de usuarios: clientes, anunciantes, proveedores de servicios, productores, distribuidores, e incluso objetos físicos.
b) Generan dependencia de ‘efectos red’; es decir, tienden a incrementar la cantidad de usuarios y su permanencia de interacción en una plataforma.
c) Utilizan la subvención cruzada para mantener la demanda de usuarios, la cual consiste, por un lado, en la reducción de precios en los servicios o productos en una rama de la compañía, mientras otra rama sube los precios para cubrir ciertas pérdidas.

De cara a estas formas de monopolizar las plataformas digitales, Nick Srnicek atiende y bosqueja tanto tendencias, desafíos y futuros en el Capítulo. 3. La guerra de las plataformas. Entre las principales tendencias se encuentran tres que configuran un mecanismo de acumulación de capital: la recolección y análisis de datos, el posicionamiento estratégico en el ecosistema digital, y la canalización de la extracción de datos.

Mientras los desafíos se ubican en buscar la apertura a las plataformas en la economía general, donde no solo se desarrollen nuevos medios sino que exista la combinación de subsidios con las formas de negocios más tradicionales (hacia una economía compartida). Sin embargo, estos tendrán que responder tanto a la deslocalización de la fuerza de trabajo, la tercerización de servicios digitales, y a una regulación basada en los derechos sociales y criterios de transparencia.

De ese modo, los futuros de las plataformas re-conceptualizan la expansión de la economía capitalista en paralelo a la intervención limitada del Estado neoliberal en el contexto de la globalización de la información, la comunicación y la cultura, que requieren ser pensados estratégicamente para transformar nuestras sociedades contemporáneas a partir de redes de participación ciudadana.

Por último, en el libro de Srnicek agrega un capítulo más: Working Dead. Escenarios del postrabajo; una entrevista realizada por miembros de un proyecto de investigación que indaga los horizontes del trabajo con la revolución digital, bajo las más diversas e informales formas de contratación, quienes le interrogan sobre la economía digital, el rol de los usuarios productores y recolectores de datos, primeros juicios a trabajadores de plataformas digitales tras reconocérseles como empleados y no meros contratistas de infraestructuras tecnológicas para obtener ingresos, así como los nuevos esquemas publicitarios.

Bajo estas transformaciones de la fuerza laboral en el contexto del capitalismo de plataformas, Nick Srnicek advierte que, tomar a las tecnologías emergentes como inauguradoras de un nuevo régimen de acumulación o como continuadoras de regímenes anteriores, marca la diferencia. Ello podría tener implicaciones en un posible escenario de crisis y en la elección de dónde podría emerger ésta. También tiene consecuencias en nuestro modo de prever el futuro probable del trabajo bajo las nuevas formas de acumulación del capital (Srnicek, 2018: 14).