Hace falta democratizar el conocimiento: las revistas científicas acaparan el saber

No. 145 / enero-junio 2020 / reseña

Arturo Becerra

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

Retos éticos, bioéticos y periodísticos frente a un nuevo virus
Mesa 4 del Foro Virtual e Hispanoamericano de Periodismo Científico, edición Covid 2020,
Emiliano Rodríguez Mega, Nélida Pohl, Bruno Massare, Mónica I. Feliú-Mójer y Antonio Martínez Ron
Moderadora: Michelle Soto,
Jueves 7 de mayo de 2020

De acuerdo con Nélida Pohl, doctora en biología, las revistas científicas han acaparado el saber de sus áreas por lo que no existe “democratización” del conocimiento. Ante ello, el periodista de ciencia Antonio Martínez Ron consideró que las fuentes de información de los reporteros deberían ser los investigadores antes que los preprints o los artículos. Estas fueron algunas de las reflexiones metodológicas de la mesa “Retos éticos, bioéticos y periodísticos frente a un nuevo virus” del Foro Virtual e Hispanoamericano de Periodismo Científico, edición Covid 19, donde también participaron Emiliano Rodríguez Mega, Bruno Massare y Mónica I. Feliú-Mójer a partir de algunas preguntas generales: ¿cómo evaluar que la evidencia científica sea consistente?, ¿cómo enfrentar y comunicar la incertidumbre?, ¿los tratamientos y experimentos científicos de emergencia son válidos?

En su primera participación, Mónica I. Feliú-Mójer, directora de Comunicación de Ciencia de Puerto Rico, señaló que los periodistas son un puente muy importante entre el público y la comunidad científica. Aunque esta pandemia presenta grandes desafíos éticos y periodísticos, también cree que representa grandes oportunidades de estrechar lazos entre la comunidad científica y la comunidad periodística para abordar estos retos. Por su parte, Bruno Massare, periodista de ciencia y editor de la Agencia TSS de Argentina, hizo énfasis en la palabra “incertidumbre” y sugirió que comunicadores y periodistas deben ser muy cuidadosos y extremar la rigurosidad y la prudencia a la hora de comunicar en el momento de preparar una nota.

El periodista freelance de ciencia en México, Emiliano Rodríguez, dijo que cubrir este tipo de noticias es un reto, lo que para los reporteros políticos debe ser aterrador. Una de las ventajas que encuentra para generar conocimiento es que el público en general puede ver un “detrás de bambalinas” del quehacer científico y observar cómo sus representantes políticos usan esa información. Como desventaja, apuntó que hace falta determinar si los periodistas realmente están haciendo buen trabajo al comunicar cómo se está haciendo ciencia y no solo arrojar resultados.

Peer review y preprints: consultar directamente a investigadores y médicos

Michelle Soto, periodista de ciencia de Costa Rica, puso sobre la mesa el tema de los preprints al preguntarse qué son, qué ventajas tienen y si resulta prudente que los periodistas informen con base en ellos. Al respecto, Nélida Pohl explicó que la ciencia tiene muchos filtros para que el conocimiento sea validado; por ejemplo, la publicación en una revista científica y la realización de un peer review o revisión por pares. El proceso de la ciencia es lento, además de que no hay democratización del conocimiento, ya que las revistas científicas lo acaparan. A diferencia de las revistas abiertas, que son repositorios online donde los científicos publican trabajos que han llevados hasta la etapa final pero que carecen de revisión (preprints), y que tienen algunas ventajas: aceleran el ritmo de la ciencia; liberan de forma rápida la información; democratizan el saber ya que todos tienen acceso a los preprints.

En cuanto a la réplica o las rectificaciones de los artículos científicos publicados, la doctora en biología expresó que las aclaraciones a pie de página serían más efectivas con un buen trabajo en redes sociales, pues es complicado que el público vuelva a leer el mismo artículo. Por tanto, se debe ser transparente con la audiencia. Para Pohl “la comunicación de la ciencia debería enfocarse en el proceso más que en el resultado”; es decir, explicar cómo funciona la ciencia. En ese sentido, trabajar con incertidumbre es parte del proceso. No existe una verdad absoluta. Ocurren cambios todo el tiempo; incluso, los resultados pueden cambiar en el proceso de revisión.

Por su parte, Antonio Martínez, periodista científico en España, consideró que mirar los preprints es un criterio desacertado. Para él, las fuentes reales son los investigadores en centros pioneros y los médicos de urgencias, independientemente de que hayan publicado un preprint. Al respecto, Emiliano Rodríguez Mega, Bruno Massare y Mónica Feliú-Mójer comentaron que los periodistas pueden apoyarse en algún científico conocido, sin perder la objetividad y el rigor, para hacer una revisión por pares si surge alguna duda al revisar los documentos a los que tienen acceso.

Ensayos clínicos de emergencia

Al hablar de ensayos clínicos de una vacuna, la incertidumbre recae en si vale la pena hablar de estudios de caso con muestras tan pequeñas (diez personas). Bruno Massare explicó que existen estudios de corte y estudios de caso. Los estudios de corte son los más tradicionales a nivel epidemiológico y parten de la causa para llegar al efecto; es decir, comparan dos o más grupos para estimar la posibilidad de riesgo. Los estudios de caso van a la inversa: parten de un efecto para llegar a una causa; comparan un evento en estudio, toman un grupo de control y tratan de estimar las diferencias que hay en la exposición, en este caso, al SARS-Cov-2.

El especialista de la agencia TSS mencionó que existe una discusión en Estados Unidos respecto a los ensayos clínicos de exposición o de provocación. Hay un proyecto que presentaron algunos congresistas que tiene que ver con un estudio de caso para trabajar con una vacuna, aplicarla a una población determinada y observar qué reacción tiene al contagiarla con el virus. Son ensayos clínicos que ya se hacían antes, pero que permiten acelerar el proceso. En este tipo de casos hay muchas cuestiones éticas polémicas.

Por su parte, Mónica Feliú-Mojér expresó que la pandemia demanda urgencia pues son necesarios tratamientos y vacunas. Afirmó que tiene que haber urgencia al diseñar ensayos y acelerar estos procesos, pero ello no debe evitar la rigurosidad y el pensamiento crítico. Para ella, no hay ningún experimento o ensayo clínico que sea perfecto por lo que los periodistas tienen que cuestionar la rigurosidad de los ensayos, el tipo de estudios y si cuentan con los controles adecuados.

Para evitar situaciones como las que generó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuando celebró un ensayo hecho en Francia con hidroxicloroquina como una posible cura para el Covid 19 sin tener sustentos científicos, Feliú-Mojér apuntó que se debe hablar de manera directa y clara, cuidar el vocabulario, exponer qué tipo de ensayo es y qué significa, no hacer declaraciones definitivas y puntualizar si dicho estudio no se ha revisado o confirmado. Los periodistas no son porristas y deben recurrir al pensamiento crítico pues tienen la responsabilidad de poner la información en contexto y de cuidar lo que se pregunta para brindar confiabilidad, precisión y transparencia.

Fuentes fiables y manejo de información

No extralimitarse y evitar la estigmatización en la información, aunque sea positiva (como ocurre en el caso de los profesionales de la salud que son calificados como “la primera línea de batalla” en las notas periodísticas), son algunas de las recomendaciones que hizo Bruno Massare para el manejo de la información durante el Covid 19. Señaló que debe evitarse el uso de metáforas bélicas; es decir, hay que cuidar el léxico para que el comunicador no caiga en discursos de odio y segregación.

Al referirse a las fuentes idóneas para asegurar una evidencia científica consistente, Martínez Ron afirmó que los criterios son los mismos con que en periodismo se identifica una fuente fiable. Consideró que la crisis por la pandemia no es ninguna oportunidad para el periodismo ni para la ciencia. Mencionó que el reto es sobrevivir y aprender a escribir de otra cosa que no sea ciencia. En esta crisis se deben hacer las preguntas adecuadas, ir a las fuentes y construir información útil que apunte a un periodismo de soluciones.

Otro aspecto abordado en la conversación fue que hubo una matanza de murciélagos en algunos países debida a la proliferación de fake news. Según comentó Nélida Pohl, esta situación resultó de la escasa conexión que el ser humano tiene con el resto de los seres vivos, pues las religiones monoteístas parten de la creencia d que el ser humano es superior sin considerar la fragilidad de la especie. Por ello, advirtió que una de las causas principales de la pandemia pudo ser la relación deteriorada entre humanidad y naturaleza.

Para la experta es necesario desarrollar una ética del cuidado y del bienestar, y mostrar alternativas en el periodismo ambiental más allá de una visión catastrófica para evitar que las audiencias se cierren. Hay que recurrir al periodismo de soluciones pues tanto el sistema como la política y, en general la colectividad, deben cambiar sus valores. Hace falta mostrar otras experiencias y alternativas para llegar a un sistema del buen vivir.

Jueves 7 de mayo de 2020