Las representaciones sociales en la cinematografía mexicana y surcoreana

No. 146 / julio-diciembre 2020 / reseña

André Morales Hernández

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA METROPOLITANA, UNIDAD CUAJIMALPA

Cine y representaciones
Mesa 6 del Décimo Foro Internacional de Análisis Cinematográfico, FACINE 2020,
Alberto Villaescusa Rico, Rosa Herlinda Beltrán Pedrín, Alejandro Aldan Vásquez
Moderadora: Yhaira Gonzalez,
Viernes 4 de septiembre de 2020

Dentro del marco del Décimo Foro Internacional de Análisis Cinematográfico (FACINE), organizado por El Colegio de la Frontera Norte y la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de Baja California, se llevó a cabo la mesa Cine y representaciones con la participación de Alberto Villaescusa, Rosa Beltrán y Alejandro Aldan. Los ponentes abordaron las posibilidades del cine para transmitir aspectos de nuestra realidad social y para construir figuras cinematográficas que pueden trascender la ficción y resultar representativas para el público.

El inglés y la cultura estadounidense en el cine de Bong Joon-ho

La gran influencia que tiene la cultura estadounidense en el mundo no es novedad, pero en el caso de la filmografía de Bong Joon-ho, el más reciente ganador del premio Oscar, juega un papel muy importante. En su ponencia “Bong Joon-ho’s America: La representación de Estados Unidos y el inglés en el cine de Bong Joon-ho”, Alberto Villaescusa (UIA-T) señala que Estados Unidos y el idioma inglés son protagonistas en una gran cantidad de producciones cinematográficas de este director.

Aunque es cierto que todas las producciones de Joon-ho tienen como idioma principal al coreano, la cantidad de apariciones del inglés es bastante considerable. La primera pieza que Alberto analizó fue El huésped (The Host, 2009). Destacó la relación de poder que hay entre los dos países ya que hay una figura de autoridad en el personaje estadounidense que tiene como sirviente a un surcoreano. Cuando se presenta el conflicto central de la película, es el gobierno estadounidense quien dicta las medidas para resolver los problemas. Corea acata lo demandado.

En el Expreso del miedo (Snowpiercer, 2013), el protagonista vuelve a representar la nacionalidad estadounidense y requiere de la ayuda de un personaje secundario, otra vez de nacionalidad surcoreana. Aquí vemos que se repite el mismo patrón de la película anterior: el héroe en apariencia es el americano; sin embargo, el personaje que logra crear un vínculo más estrecho con el espectador es el asiático.

Okja (2017) presenta una dinámica de poder donde la protagonista surcoreana tiene que hacerle frente a una corporación norteamericana. De nuevo, el filme muestra a Estados Unidos como el país que cuenta con los medios y las ventajas a su favor. Además, sólo aparece un hablante de los dos idiomas. Esto le permite tomar ventaja sobre el resto de los protagonistas. A decir de Alberto Villaescusa, esto implica que el conocimiento del idioma inglés representa una herramienta para salir adelante.

La más reciente y popular cinta de Bong Joon-ho, Parásitos (Parasite, 2019), también refleja cómo el idioma inglés es una vía de acceso a más oportunidades. En este caso, el hijo de la familia protagonista consigue trabajo como profesor de inglés de una chica que proviene de una familia adinerada. Él evidencia las desigualdades de la sociedad surcoreana en la que las personas con más recursos económicos son los que tienen más posibilidad de acceder a esta clase de beneficios. La película muestra la manera en que la madre de la familia adinerada usa varias palabras del inglés; además, trata de llevar una vida de estilo estadounidense ya que representa el éxito.

Alberto Villaescusa puso especial énfasis en cómo se ve reflejada la influencia que tiene Estados Unidos sobre Corea del Sur, que es apoyada por las reformas neoliberales que no solo formaron nuevas clases adineradas, sino que también adoptaron estilos de vida y referencias culturales. Concluyó que los trabajos del director coreano representan el contexto sociopolítico surcoreano ya que revela la relación desigual entre ambos países.

La figura del héroe fronterizo

Con la nueva ola de cine de superhéroes conformada por películas estadounidenses producidas principalmente por Marvel y DC Comics, Rosa Beltrán (UABC-T) comentó que también han existido héroes del lado de la frontera mexicana. En su ponencia “La construcción del héroe en el contexto de la frontera norte de México: El caso de Rosa Gloria Chagoyán y Mario Almada”, la especialista introdujo el tema al señalar que el imaginario colectivo es la instancia que concede a alguien las características de héroe o superhéroe. También designa como extraordinario a un acontecimiento sobre alguna geografía específica.

Antes de abordar el cine mexicano, Rosa Beltrán refirió antecedentes de algunas de las presencias femeninas que fungieron como superheroínas en épocas pasadas. Es el caso de María en Metrópolis (1927), de Fritz Lang, o de las protagonistas de cintas como Alíen (1979) y Terminator (1984).

En el caso del cine mexicano, la ponente afirmó que los héroes nacieron a partir de la Revolución con figuras como Zapata y Villa. Después, en la Época del Cine de Oro (1936-1957), el héroe fue representado por actores icónicos como Jorge Negrete y Pedro Infante y por personajes como El Santo ya que fueron caracterizados por su valentía. En la década de 1960 y hasta inicios de la década de 1970, el cine mexicano extrajo de las historietas a personajes como Kaliman (que provenía de un programa de radio), Chanoc y El Payo, que representaban la figura del héroe de ficción.

En 1983 fue lanzada la película Lola la trailera, que tenía como protagonista a la actriz Rosa Gloria Chagoyán. Lola era una conductora de un tráiler que luchaba contra la corrupción de policías y contra los narcotraficantes con ametralladoras y helicópteros. Para Beltrán, Lola encarnaba la figura de heroína con el estilo de las películas de James Bond. Este tipo de papeles normalmente no era realizado por mujeres y, para su época, Lola fue un parteaguas.

La película de este personaje cuenta con los elementos comunes del cine de superhéroes: la heroína tiene una motivación principal, encontrar quién mató a su padre; dispone de un mentor en el personaje de El Padrino; cuenta con aliados como La Vitola o El Indio Fernández, quienes son típicos del Cine de Oro; incluso, Lola tuvo su propio himno en el corrido compuesto por Conjunto Michoacán. Fue tanto el impacto de esta película que resultó la más taquillera hasta ese momento en el cine nacional. También fue un éxito en México y Estados Unidos y recaudó millones de dólares en ambos países.

Mario Almada fue uno de los iconos de la industria del Western mexicano, el cual fue un tipo de cine de vaqueros motivados por sentimientos de odio y venganza para representar a la figura del justiciero mexicano. Por su parte, el actor fue ganador de varios premios por su participación en Todo Por Nada (1968) y El Tunco Maclovio (1970).

Según explicó Beltrán, Mario caracterizó a un héroe honorable y apegado a la justicia que se enfrentaba a la corrupción y a lo incorrecto. Fue el estandarte de este tipo de cine porque los papeles de Almada siempre ofrecieron al héroe que llevaba justicia mediante sus pistolas en un ambiente fronterizo situado al norte del país del mismo modo que el personaje de Lola la trailera.

Al final, este tipo de cine de balazos y golpes, que no era muy reconocido por los críticos, tiene gran valor por su legado cultural y por abrir el panorama a otro tipo de propuestas en el cine nacional.

La prostitución como forma de vida

Alejandro Aldan Vásquez (UABC-T) presentó “El ritual de la prostitución como un rasgo encarnado en la cultura” para analizar el documental Plaza de la Soledad (2016), de la directora Maya Goded, sobre la labor de las mujeres que se dedican a la prostitución en la localidad de La Merced.

El ponente primero recordó que el espacio de La Merced es conocido porque ahí regularmente se presenta la prostitución como una práctica laboral común que sucede en conjunto con otras actividades cotidianas. Allí es posible ver a organilleros o a niños jugando, así como sexoservidoras al mismo tiempo y sin un horario fijo. Esto significa que hay una aceptación social de esta dinámica diaria.

El documental está compuesto por varias entrevistas con las mujeres que trabajan en la prostitución. En uno de los diálogos una de ellas menciona que su lugar de trabajo tiene un significado especial ya que lo ve como un espacio donde puede ser ella misma. Además, ve a las otras mujeres como familia antes que como compañeras o competencia.

Otra de ellas comenta que no tiene una motivación personal más allá de ganar dinero al trabajar en esto, pero es consciente de que conlleva un gran riesgo ya que se puede perder hasta la vida. Esta condición parece común en la prostitución ya que otra joven también menciona que su miedo se debe principalmente a experiencias de excompañeras que han sido asesinadas por algún cliente. Para contrarrestar su temor, varias de las mujeres se encomiendan a la virgen de Guadalupe, le rezan constantemente para pedir por su seguridad y la de sus compañeras.

Como señaló Alejandro Aldan Vásquez, el entorno cercano o familiar de estas mujeres también juega un papel muy importante en su vida cotidiana porque su apoyo es importante. Por ejemplo, en algunas entrevistas los hijos contaban que sabían a qué se dedicaban sus madres. Antes que sentir vergüenza o dejarse llevar por comentarios de compañeros que intentan molestarlos, afirmaron que el trabajo de sus madres les genera orgullo y admiración ya que ven cómo sacan adelante a su familia.

A propósito del tema, el pretendiente de una de ellas mencionó que no le importaba la profesión que ejercía y que lo que le atraía de ella es que se mostraba tal cual y como es. En cambio, una persona que no es íntima, pero que conocía a una de ellas, contaba que la mujer no laboraba en la prostitución sólo por dinero sino también por placer. Con ello, reafirmó los pensamientos sociales que siguen vigentes en la actualidad y que parten del tabú en torno a este trabajo.

Por último, Aldan Vásquez indicó que hay un patrón similar en las experiencias de las cinco protagonistas: es común atestiguar historias de violaciones o abusos sexuales por familiares, relaciones fallidas con los padres, falta de cariño o abandono familiar que provocan que las mujeres dejen su hogar familiar a muy temprana edad.

Conclusiones generales

Para finalizar con la mesa, los ponentes puntualizaron algunas ideas sobre sus aproximaciones. Alberto Villaescusa mencionó que “el inglés es algo asociado al poder… Al estilo de vida, una herramienta para salir adelante” y finalizó con la idea de que “el inglés es poder”.

Rosa Beltrán comentó que hay que ubicar a Lola la trailera en su época porque en esos años no era común ver a traileras o policías. Parece que las mujeres sólo pueden ser cabeza de grupo cuando asumen una caracterización masculina. No obstante, esto también depende del origen de la producción. Son diferentes las maneras de presentar las figuras femeninas en el cine estadounidense, en el cual hay una caracterización masculina, con respecto al reciente cine europeo, en el que no existe este fenómeno.

Por último, Alejandro Aldan recalcó la labor emprendida por Maya Goded en Plaza de la Soledad, ya que dignificó la labor que llevan a cabo las sexoservidoras y trató de remover los estigmas sociales de la prostitución.