Influenza: sobredosis de información

La política en tacones

Pilar Ramírez

Las nuevas tecnologías de la información le han dado ciertas peculiaridades a la pandemia de la influenza porcina en la que México ha sido, hasta ahora, el país más afectado. Sin duda, la rapidez con que se distribuye la información es una de las más valiosas y que marca una enorme diferencia con la forma en que se vivían las epidemias antes de la era de internet. Los medios electrónicos, especialmente los diarios en línea y las páginas electrónicas de las autoridades gubernamentales y de salud han dado una respuesta rápida y amplia a través de la red. La gente también hace uso del recurso y se envía y reenvía información por el correo electrónico, sobre todo acerca de medidas preventivas.

En los portales de la Organización Mundial de la Salud, de la Secretaría de Salud del gobierno federal mexicano y del Departamento de Salud de Estados Unidos se ofrece información amplia sobre la enfermedad, las noticias en curso acerca de la pandemia y consejos a la población sobre las medidas de protección o atención que debe tener en cuenta. Las diferencias más importantes están en la rapidez de respuesta, es decir, la atención que ponen las dependencias a este medio y la facilidad para ponerse en contacto a través de él. En México, el foro en línea sobre la influenza que puso la Presidencia de la República, por ejemplo, es poco eficiente y poco amigable, producto de una característica generalizada en el sector público, en la que dejan a un webmaster el manejo de un sitio, cuando son los encargados técnicos, no de los contenidos. Algo así como solicitarle a quien forma un libro que también lo escriba. Entre los muchos recursos que ha desplegado el gobierno faltan los especialistas en enfermedades infecciosas y de comunicación para atender la información en línea de manera permanente, especialmente si se piensa que este frente del problema es, junto con el área de la investigación, de los más delicados en la situación actual del sector salud y no la atención misma a los enfermos.

La coordinación que han logrado las autoridades federales y estatales en México ha generado información bastante homogénea, la mayoría de los medios nacionales y extranjeros han tomado esos datos como fuente y, por lo tanto, lo que se leen en ellos. La cantidad de enfermos, de fallecimientos y de casos sospechosos que se han producido en México son prácticamente los mismos en el diario inglés Times, el español El País, el belga Le Soir, los franceses Le Monde y Le Parisien, el italiano Corriere della Sera, los estadunidenses Los Angeles Times y The New York Times, así como* en los diarios mexicanos de circulación nacional, no obstante, escucho comentarios que hablan de miles de muertes, citan alguna página electrónica a la que le atribuyen confiabilidad y concluyen que el gobierno miente. Para no equivocarnos, mejor desconfiamos del gobierno y de la información, y creamos nuestra propia realidad.

La analista Denise Maerker sostiene que debe haber mayor información para acabar con los rumores que se han creado alrededor de la pandemia. No dudo que entre las decisiones de las autoridades está retener datos por razones diversas, para no alarmar, para evitar reacciones de pánico, para afectar lo menos posible la economía y quizá otras de cálculo político, pero mucho me temo que aunque ofrezcan toda la información posible, la reacción de sospecha será la misma. La sospecha y la disposición a difundir rumores son otros virus que han aflorado en estos días y que resultan mucho más difíciles de combatir.

Los blogs son un mundo de información acerca del sentir de la población. Las actitudes que prevalecen son de escepticismo, desconfianza e irritación con el gobierno. Se puede ver con facilidad que no son respuestas provocadas por la influenza, son generadas por la inconformidad con las decisiones de las autoridades por largos años. Los lectores de diferentes diarios afirman en los blogs que en México ningún medio está informando nada, que la influenza es una estrategia política, que la epidemia es el nuevo chupacabras panista, en referencia al rumor que se produjo hace años –y al que se le dio amplia difusión– sobre la supuesta existencia de un engendro que se comía a las cabras, pero que aparecía también como una amenaza para los humanos.

También he escuchado decir que la influenza es una estrategia gubernamental para evitar un levantamiento el primero de mayo. Quizá sea difícil luchar contra el escepticismo, que se ha ganado el gobierno a pulso, pero como ciudadanos, podemos evitar el catastrofismo y en lugar de repetir versiones hacer conciencia de que ahora disponemos de una gran cantidad de información. Si no nos satisface una fuente, podemos acudir a cientos más. Con la información a nuestro alcance ya no se justifica sólo esperar sino buscar. Si seguimos como vamos, en un descuido alguien culpará de la epidemia de la influenza al alcalde de Guanajuato, con tal de prohibir los besos, y tampoco es para tanto.

Periodista y colaboradora de la RMC

El artículo anterior se debe de citar de la siguiente forma:

Ramírez, Pilar, «Influenza: sobredosis de información» en Revista Mexicana de Comunicación en línea,
Num. 115, México, abril. Disponible en: Disponible en:
http://www.mexicanadecomunicacion.com.mx/Tables/rmxc/politica.htm
Fecha de consulta: 30 de abril de 2009.

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