Facebook no es una democracia: los entretelones de su nueva interfaz, Timeline

Cuando Mark Zucker­berg anun­ció el cam­bio de inter­faz de Face­book, lla­mada Time­line, tra­du­cida como bio­gra­fía, nunca men­cionó que el nuevo diseño sería obli­ga­to­rio. Pese a las incon­for­mi­da­des de los usua­rios, los pla­nes son ina­mo­vi­bles. Para abril, Face­book habrá trans­for­mado com­ple­ta­mente los 845 millo­nes de per­fi­les regis­tra­dos. En este cam­bio los usua­rios tie­nen mucha voz, pero nada de voto.

Imagen viral que circula en Facebook

Ima­gen viral que cir­cula en Facebook

 Por Raúl López Parra

Las razo­nes de Facebook

Time­line es la his­to­ria de tu vida y se com­pone de tres par­tes: todas tus his­to­rias, todas tus apli­ca­cio­nes y una nueva forma de expre­sar quién eres”, con estas pala­bras Marck Zucker­berg pre­sentó el nuevo diseño de los per­fi­les en sep­tiem­bre de 2011, durante el evento para desa­rro­lla­do­res F8.

Explicó que habían encon­trado un pro­blema de diseño en la inter­faz que limi­taba la forma en cómo las per­so­nas com­par­tían sus con­te­ni­dos, por­que la infor­ma­ción más impor­tante que­daba en la parte infe­rior de la pan­ta­lla o sim­ple­mente des­a­pa­re­cía de la vista.

Mark expuso que las per­so­nas no sólo que­rían com­par­tir en su muro la infor­ma­ción de lo han hecho recien­te­mente, sino que tam­bién los momen­tos impor­tan­tes en sus vidas, los cua­les que­rían que fue­ran visi­bles todo el tiempo.

Con el viejo diseño, indicó Mark, las per­so­nas tenían que lle­gar al final de la página hasta encon­trar la infor­ma­ción más impor­tante o hacer clic en varias pági­nas. Al final, nadie hacía eso e incluso, si lo hicie­ran, ten­drían que pasar por cada actua­li­za­ción de estado para lle­gar a las cosas importantes.

Millo­nes y millo­nes de per­so­nas han pasado años creando las his­to­rias de sus vidas y hasta hoy no hay una forma buena de com­par­tir­las. Pen­sa­mos que este es un pro­blema real y pen­sa­mos que tene­mos la solución .

En vez de ir al final del muro y hacer más clics, ima­gi­na­mos hacer un clic en la his­to­ria de nues­tra vida, viendo todas las cosas que has hecho recien­te­mente y que todas las cosas más impor­tan­tes y sig­ni­fi­ca­ti­vas de nues­tras vidas apa­rez­can destacadas.

Hemos estado tra­ba­jando en ello todo el año y lo lla­ma­mos Timeline”.

De este modo, los pro­ble­mas de la inter­faz, en opi­nión de Mark, que­da­ban resuel­tos en una línea del tiempo, en la que basta con hacer clic en los años para des­cu­brir los momen­tos impor­tan­tes que los usua­rios quie­ren com­par­tir, y que son fáci­les de encon­trar tanto para sus ami­gos o como para las per­so­nas que aca­ban de conocer.

En un prin­ci­pio el nuevo diseño estaba dis­po­ni­ble sólo para desa­rro­lla­do­res, des­pués para todos los usua­rios de forma opcio­nal, pero a inicios de marzo se anun­cio que el cam­bio se haría efec­tivo el 17 de marzo para todas las pági­nas per­so­na­les y a fina­les del mismo mes, para las pági­nas corporativas.

 

¿Quién diseñó Timeline?

Para cono­cer a las men­tes detrás del Time­line es pre­ciso for­mu­larse una pre­gunta ¿los sen­ti­mien­tos están en las per­so­nas o en la interfaz?

Parece que a este dilema lle­ga­ron Nick Fel­ton y Ryan Case, la pareja que ideó el diseño grá­fico del nuevo per­fil de Facebook.

Desde su con­cep­ción, la his­to­ria de la compu­tación mues­tra que las inter­fa­ces se han enfo­cado en las fun­cio­nes, cómo pro­ce­sar pro­gra­mas o ayu­dar a crear docu­men­tos, pero ellos que­rían que la inter­faz de Face­book sir­viera no para cues­tio­nes uti­li­ta­rias, de ser así, habrían dise­ñado una inter­faz que per­mi­tiera nave­gar por los datos de una forma fun­cio­nal, su ambi­ción crea­dora iba más allá, que­rían que la línea de tiempo trans­mi­tiera sen­ti­mien­tos, al menos eso fue lo que los dise­ña­do­res le dije­ron a la perio­dista E.B. Boyd.

(la inter­faz que­ría) trans­mi­tir dos sen­ti­mien­tos en reali­dad: El sen­ti­miento de con­tarle a alguien su his­to­ria de vida y el sen­ti­miento de la memo­ria – de recor­dar su pro­pia vida”.

Nick Fel­ton es con­si­de­rado un gurú del diseño grá­fico. En 2005 saltó a la fama en el mundo geek por­que realizó una info­gra­fía sobre un año de su vida. Desde enton­ces, Fel­ton se ha dedi­cado a regis­trar datos de su vida coti­diana para dise­ñar repor­tes. Junto con Ryan Case, creó la página daytum.com en la que las per­so­nas pue­den regis­trar sus pro­pios datos para ela­bo­rar sus reportes.

Felton hizo una infografía sobre su padre.

Fel­ton hizo una info­gra­fía sobre su padre.

A Face­book le gustó la forma en cómo ellos pre­sen­ta­ban grá­fi­ca­mente la infor­ma­ción de las per­so­nas. En abril de 2011, los con­trató para tra­ba­jar de tiempo com­pleto en el equipo de diseño. Se muda­ron a Cali­for­nia y no se supo nada de ellos hasta que apa­re­ció Time­line, su nueva crea­ción. Quien conoce su tra­bajo puede apre­ciar fácil­mente que Face­book incor­poró todas las ideas de los dise­ña­do­res, sólo que esta vez se agre­ga­ron fotos, videos y apli­ca­cio­nes a los datos pre­sen­ta­dos como biografías.

Durante las prue­bas para el diseño de la inter­faz se había pen­sado dar el poder a los usua­rios para que selec­cio­na­ran los bor­des con los que que­rían des­ta­car sus con­te­ni­dos, como una foto­gra­fía, por ejemplo.

Pero al lle­var esto a gran escala repa­ra­ron que cau­sa­ría un pro­blema, así es que deci­die­ron que la inter­faz con­tro­lara los deta­lles del len­guaje visual y que el eje del diseño fuera el tiempo. Por ello reti­ra­ron el con­trol de los ele­men­tos visua­les al usua­rio y le deja­ron sólo la posi­bi­li­dad de des­ta­car lo que le parece más importante.

Se trata de ser per­so­nal a tra­vés del con­te­nido, en lugar de ser per­so­nal a tra­vés de la apa­rien­cia”, con­si­dera Flynn.

Una vez que los cam­bios estu­vie­ron lis­tos, per­mi­tie­ron a los emplea­dos de Face­book usar la línea del tiempo, tanto en los per­fi­les de que quie­nes tenían pocas actua­li­za­cio­nes, como en los de quie­nes publi­ca­ban a diario.

Como dise­ña­dor, tie­nes a tu bebé que deseas pro­bar y ven­der. Para que sea más ven­di­ble, podría ele­gir a alguien que tiene fotos muy agra­da­bles en su per­fil y usar eso para hacer tus boce­tos”, dice Fel­ton. “Pero al final sólo es men­tirse a si mismo y al resto del grupo si crees que la página de todos se va a ver así”.

 

El diseño de la interacción

Una inter­faz es, en esen­cia, una pro­puesta de inter­ac­ción que desa­rro­lla un pro­gra­ma­dor que delí­nea la forma en cómo el usua­rio se rela­ciona con la máquina.

Cuando nació Face­book, ofre­ció un ambiente grá­fico en el que las per­so­nas com­par­tie­ran con­te­ni­dos per­so­na­les. Su éxito radicó en que, hasta enton­ces, no exis­tía nin­guna inter­faz que posi­bi­li­tara la comu­ni­ca­ción inter­per­so­nal a tra­vés de com­par­tir datos en forma de men­sa­jes y fotografías.

El primer diseño de perfil

El pri­mer diseño de perfil

En la medida en que la pla­ta­forma cre­ció en usua­rios, aumentó tam­bién el flujo de infor­ma­ción que que­rían com­par­tir. En 2008 Face­book redi­señó su inter­faz grá­fica para posi­bi­li­tar la publi­ca­ción de men­sa­jes en tiempo real, ade­más de las fotos agregó videos y apli­ca­cio­nes como jue­gos y geo­lo­ca­li­za­ción, entre  muchas más.

El inves­ti­ga­dor Luis Correa Alfaro explica que en la evo­lu­ción del tér­mino, inter­faz, con­serva la idea de inter­cam­bio de infor­ma­ción entre el usua­rio y la máquina, pero ya no se con­si­dera el dis­po­si­tivo hard­ware, sino un con­junto de pro­ce­sos, reglas y con­ven­cio­nes que per­mi­ten la comu­ni­ca­ción entre el hom­bre y las máqui­nas digitales.

Es decir, la inter­faz se pre­senta como un len­guaje de inter­ac­ción entre hom­bre y computadora”.

De este modo, la inter­faz es vista como una metá­fora. Es obvio que lo que plan­tean los dise­ña­do­res Nick Fel­ton y Ryan Case es una uto­pía: la inter­faz no trans­mite emo­cio­nes, sin embargo, al meta­fo­ri­zar su fun­ción, pue­den darse la licen­cia de expre­sar que el Time­line conecta las emo­cio­nes que quie­ren expre­sar los usua­rios, por­que a su vez, los usua­rios dan un vínculo afec­tivo a la interfaz.

Correa Alfaro es elo­cuente en la expli­ca­ción de cómo fun­cio­nan las metá­fo­ras para los pro­gra­ma­do­res y los usuarios.

Las metá­fo­ras son poten­tes agen­tes mode­la­do­res de la per­cep­ción, el pen­sa­miento y las accio­nes coti­dia­nas pre­sen­tes en todos los sis­te­mas semióti­cos que, cuando logran arti­cu­lar y dar cohe­ren­cia a una orien­ta­ción dis­cur­siva, se cons­ti­tu­yen en efi­ca­ces dis­po­si­ti­vos retó­ri­cos de persuasión.

De algún modo el uso de metá­fo­ras en la inter­faz per­mite que éstas nos comu­ni­quen algo, dis­mi­nu­yendo el esfuerzo en la deco­di­fi­ca­ción del sig­ni­fi­cado y poten­ciando más el reco­no­ci­miento que la comprensión”.

Al estar fami­lia­ri­za­dos con el viejo per­fil de Face­book, los usua­rios lo incor­po­ran en su uso coti­diano. Publi­car un men­saje o subir una foto en el per­fil es tan natu­ral que no se repara en el pro­ceso que el usua­rio debe seguir para hacerlo, por ello se dice que las inter­fa­ces se invisibilizan.

Sin embargo, para aque­lla per­sona que por pri­mera vez abre su per­fil en la red social, todas las tareas de inter­ac­ción son visi­bles, desde el ubi­car el espa­cio donde puede publi­car un men­saje en el muro.

Siguiendo a Correa Alfaro tene­mos que:

Una inter­faz, para que adquiera sig­ni­fi­cado para el usua­rio, debe arti­cu­lar equi­li­bra­da­mente la efi­ca­cia de los estí­mu­los visua­les para crear un con­texto como canal de comu­ni­ca­ción, sen­si­bi­li­zar desde la emo­cio­na­li­dad que pro­voca, y comu­ni­car con fuerza y cla­ri­dad las fun­cio­nes de uso del sistema”.

En este sen­tido, todas las inter­fa­ces deben iden­ti­fi­car los obje­ti­vos fun­cio­na­les e inter­ac­ti­vos del sis­tema, de los cua­les se deri­van de tres sub­sis­te­mas: Usua­rio, Con­te­nido, Contexto.

En Face­book el usua­rio es el cen­tro de la inter­ac­ción, los datos que com­parte y publica son la forma en cómo cir­cula los con­te­ni­dos y les da dina­mismo para que la inter­faz conecte con más usua­rios. El con­texto son las apli­ca­cio­nes que uti­liza al usua­rio que per­mi­ten ubi­car sus con­su­mos de datos den­tro de la interfaz.

Para lograr esta armo­nía, se habla del con­cepto de usa­bi­li­dad, el cual refiere, en tér­mi­nos sim­ples, la forma en cómo las per­so­nas uti­li­zan una herra­mienta tec­no­ló­gica, y para el caso de la inter­ac­ción usuario-computadora, es la cla­ri­dad y faci­li­dad del uso de la interfaz.

La tec­no­lo­gía estresa: ¿Por qué no gusta el Timeline?

La ins­tru­men­ta­ción de una nueva tec­no­lo­gía requiere del apren­di­zaje por parte del usua­rio. Y este pro­ceso de cono­cer una nueva apli­ca­ción puede gene­rar estrés, que des­a­pa­rece en fun­ción de que el usua­rio aprenda a usar el nuevo instrumento.

En este sen­tido, el nuevo per­fil de Face­book se con­vierte en un gene­ra­dor de estrés por­que requiere del usua­rio un nuevo apren­di­zaje para uti­li­zar la misma herramienta.

Como men­cio­na­mos líneas arriba, el viejo per­fil, al ser tan fami­liar para los usua­rios por su uso coti­diano, deja de ser visi­ble en su inter­faz. Las per­so­nas sólo se con­cen­tran en subir con­te­ni­dos de la forma en la que están habituados.

El nuevo per­fil es una trans­for­ma­ción radi­cal de la inter­faz. Tanto para los que lle­van mucho tiempo en Face­book como para los usua­rios nue­vos, requiere una mayor aten­ción, pri­mero, en la publi­ca­ción de con­te­ni­dos y, segundo, en la forma de orga­ni­zar y ubi­car los mismos.

La bio­gra­fía demanda en las per­so­nas un esfuerzo cog­ni­tivo para orga­ni­zar su infor­ma­ción per­so­nal. Es una rup­tura de la coti­dia­ni­dad de los usua­rios en el uso de la inter­faz. Mucho del des­con­tento con los cam­bios obe­de­cen a que existe una desorien­ta­ción para adap­tarse a la nueva inter­faz. La resis­ten­cia en adop­tar el Time­line es inhe­rente al pro­ceso de apren­di­zaje que deben pro­ce­sar las per­so­nas para hacer coti­diano lo nuevo. La inter­faz deja de ser invi­si­ble por­que es desconocida.

Las moles­tias por los cam­bios es han expre­sado en blogs, y men­sa­jes tanto en Face­book como en Twitter.

Un encuesta en linea rea­li­zada por la con­sul­tora Sop­hos a 4 mil usua­rios demues­tra este dis­gusto. El 51% dijo estar preo­cu­pado por los cam­bios, mien­tras que un 32% dijo no saber por qué toda­vía estába en Face­book. Sólo el 8 % aceptó los cam­bios y con­si­dera que seguirá usando su per­fil, mien­tras que el 7,96% dijo que le gustan.

Otra encuesta rea­li­zada entre mil 300 inter­nau­tas por SodaHead, reveló que el 70 por ciento mos­tró su des­agrado. El dis­gusto es parejo tanto en muje­res y como en hom­bres, ya que el 73 por ciento de cada género, res­pec­ti­va­mente, dijo estar incon­forme con los cambios.

No somos una democracia

Pese a que se han ele­vado voces de usua­rios incon­for­mes, al pare­cer no han sido lo sufi­cien­te­mente fuer­tes para que Face­book las tome en cuenta o, aún siendo fuer­tes, tam­poco cam­bia­rán las deci­sio­nes de Mark Zuckerberg.

Bajo la lógica de los chi­cos de Sili­con Valley, el usua­rio es el que se equi­voca, o como el mismo Steve Jobs declaró alguna vez a sus accio­nis­tas, “las per­so­nas no saben lo que quie­ren hasta que se lo mues­tras”. En este caso, Face­book parece seguir la misma lógica: guste o no, el Time­line llegó para quedarse.

Pero las incon­for­mi­da­des no sólo son por cues­tio­nes de diseño, detrás de la nueva inter­faz se esconde un tema más deli­cado, el manejo de la privacidad.

Con el Time­line toda la infor­ma­ción por defaul es pública. El usua­rio es quien debe selec­cio­nar en cada caso la res­tric­ción de sus con­te­ni­dos. Con el viejo per­fil, de entrada la toda la infor­ma­ción es pri­vada y el usua­rio selec­cio­naba la que que­ría hacer pública. Ahora, el orden se invierte.

Para nadie es un secreto que Zucker­berg siem­pre ha deseado que Face­book sea una pla­ta­forma total­mente pública en sus con­te­ni­dos. Las bio­gra­fías pare­cen ser el diseño per­fecto para este propósito.

 

Tomada de la presentación F8

Tomada de la pre­sen­ta­ción F8

Enten­der el Time­line nos lleva inevi­ta­ble­mente a seguir la ruta del dinero.

Ahora que Face­book cotiza en la bolsa, las pre­sio­nes de los accio­nis­tas para gene­rar divi­den­dos crecerán.

De acuerdo con los datos que la red social pre­sentó a los accio­nis­tas de Wall Street, sus ingre­sos por publi­ci­dad fue­ron el 83% del total, en 2011, que equi­va­len a 3 mil 200 millo­nes de dóla­res. Con res­pecto al 2010 se regis­tró un incre­mento del 42% en anun­cios publi­ca­dos, ade­más de que los pre­cios para com­prar publi­ci­dad cre­cie­ron un 18%. En los jue­gos socia­les, la empresa Zynga le aportó a Face­book el 12% de ingresos.

Para seguir con estas ganan­cias, Mark ya cuenta con un plan de ren­ta­bi­li­dad: las aplicaciones.

Las trans­for­ma­cio­nes de los per­fi­les en bio­gra­fías, ade­más de dar mayor visi­bi­li­dad a la infor­ma­ción per­so­nal, tie­nen como pro­pó­sito posi­cio­nar a las apli­ca­cio­nes en un sitio privilegiado.

Si usted escu­chó una can­ción en Spo­tify, todos sus ami­gos se ente­ra­rán; si leyó un artículo en el dia­rio The Guar­dian, todos lo sabrán; que tal los via­jes que com­parte usando Fours­quare, todos lo ubicarán.

A decir Carl Sjo­green, jefe de pro­ducto de Facebook:

 “Las apli­ca­cio­nes de la bio­gra­fía son acti­vi­da­des que quie­res com­par­tir con ami­gos. Tú eres quien elige cuándo aña­dir una apli­ca­ción y quién la puede ver. Y des­pués de aña­dirla, siem­pre pue­des borrar comen­ta­rios direc­ta­mente desde tu bio­gra­fía o pue­des edi­tar y cam­biar tus pre­fe­ren­cias desde el Regis­tro de Acti­vi­dad situado bajo la por­tada de la biografía”.

Lo que Carl no expresa es jus­ta­mente que todas las apli­ca­cio­nes com­par­ten nues­tros hábi­tos en nues­tro per­fil, aun sin haber­los apro­bado, y es sólo hasta que noso­tros los res­trin­gi­mos cuando éstos pue­den ser privados.

A modo de resis­ten­cia se ha desa­rro­llado un apli­ca­ción que per­mite a los usua­rios man­te­ner su viejo per­fil, uti­li­zando los nave­ga­do­res de Fire­fox y Chrome. Sin embargo, esto parece un pla­cebo, ya que sola­mente el viejo per­fil se man­tiene en la compu­tadora del usua­rio, pero hacia el exte­rior, todos sus con­tac­tos ven el nuevo perfil.

El Cen­tro de Infor­ma­ción sobre Pri­va­ci­dad Elec­tró­nica (EPIC, por sus siglas en ingles) pidió a la Comi­sión Fede­ral de Comer­cio de Esta­dos Uni­dos inves­ti­gar la nueva fun­ción de Face­book, ya que infor­ma­ción que antes era pri­vada queda expuesta para cual­quier persona.

Entre los ries­gos, el EPIC cita que los exper­tos en segu­ri­dad han dicho que la bio­gra­fía con­vierte a los per­fi­les en un blanco fácil  para los delin­cuen­tes infor­má­ti­cos,  quie­nes pue­den des­en­te­rrar los datos per­so­na­les para ser usa­dos en ataques.

Ade­más, refiere, la bio­gra­fía se con­vierte en una mina de oro de infor­ma­ción per­so­nal que puede ser usada tanto por gobier­nos como por emplea­do­res para vigi­lar a las per­so­nas en su privacidad.

Por ello, el EPIC pidió a la Comi­sión Fede­ral de Comer­cio deter­mi­nar si la bio­gra­fía cons­ti­tuye una prác­tica de nego­cio engañoso.

Mien­tras se lleva a cabo la inves­ti­ga­ción, el EPIC soli­citó que se adop­ten las siguiente medi­das cautelares:

  1.   Res­tau­rar la con­fi­gu­ra­ción ori­gi­nal del perfil.
  2. Saber lo que saben. Que Face­book per­mita a los usua­rios acce­der a los datos que la misma red social posee de ellos.
  3. Reco­noc­miento facial. Impe­dir la apli­ca­ción de reco­no­ci­miento facial en las foto­gra­fías si no existe el con­sen­ti­miento de los usuarios.
  4. Trans­pa­ren­cia. Exi­gir a Face­book que publi­que su informe sobre privacidad.
  5. Impe­dir que Face­book, secre­ta­mente, ras­tree la tra­yec­to­ria de los usua­rios en internet.

Al momento de escri­bir este artículo, no exis­tía una res­puesta por parte de la auto­ri­da­des a estas medidas.

Nave­gar en Face­book como en una tableta

La ten­den­cia de los dise­ños de las pági­nas web parece ser el adap­tarse a la forma ver­ti­cal de navegación.

El time­line, si se mira bien, tiene un estilo que ase­meja a los dise­ños de las pági­nas para las table­tas como el Ipad y fun­ciona bien en los dis­po­si­ti­vos móvi­les como los smartp­ho­nes.

Para las pági­nas de medios de comu­ni­ca­ción, el nuevo per­fil es una ben­di­ción por­que jus­ta­mente están dise­ña­das bajo la lógica de un dia­rio. Les per­mite jerar­qui­zar la infor­ma­ción, como ejem­plo hay que echar un vis­tazo al New York Times.

Si la apuesta de diseño estilo bio­gra­fía tiene éxito, los dise­ña­do­res Nick Fel­ton y Ryan Case esta­rían trans­for­mando, no solo la forma en cómo com­par­ti­mos infor­ma­ción en Face­book, sino en los medios socia­les en internet.

Tam­bién existe el riesgo de can­sar al pro­ta­go­nista: los usua­rios. A muchos ya les quedó claro que Face­book no es una democracia.

Edi­tor de RMC

Fuentes

Correa Alfaro, Luis (2010) “Comu­ni­ca­bi­li­dad, para­digma de la Inter­ac­ción Humano-Computador” Dis­po­ni­ble en: http://www.nosolousabilidad.com/articulos/comunicabilidad.htm

Elec­tro­nic Pri­vacy Infor­ma­tion Cen­ter “Face­book Time­line and Pri­vacy”. Dis­po­ni­ble en http://epic.org/privacy/facebook/timeline/facebook_timeline_and_privacy.html

Laba­rre, Suzanne “How Info­grap­hics Guru Nicho­las Fel­ton Ins­pi­red Facebook’s Time­line” Dis­po­ni­ble en: http://www.fastcodesign.com/1665062/how-infographics-guru-nicholas-felton-inspired-facebooks-timeline

Idem “Face­book Hires Info­grap­hic Gurus Nicho­las Fel­ton And Ryan Case”, dis­po­ni­ble en http://www.fastcodesign.com/1663718/facebook-hires-infographic-gurus-nicholas-felton-and-ryan-case

Mel­drum, Scott “Face­book Time­line for the 99 per­cent” Dis­po­ni­ble en: http://www.imediaconnection.com/article_full.aspx?id=31138

 

 

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