La ética del cibermedio: El periodista y el usuario en los entornos digitales

  • Al ciberciudadano no se le exige una ética, pero al ciberperiodista por supuesto sí debe exigírsele.
  • Todos podemos recomendar una medicina, pero no seremos doctores. Todos podemos emitir información en Internet, pero no será información periodística.
  • Es necesario analizar la ética en el ciberperiodismo frente a elementos que, potencialmente, cada vez estarán más desarrollados como la instantaneidad, la globalización, la interactividad del usuario y la posibilidad de que éste genere productos informativos para una empresa mediática.

Fotografía: “Young journalists look at how to report on the economic crisis” por European Parliament @ Flickr

Por Lizy Navarro Zamora

Publicado originalmente en RMC 132

El número impreciso de miles de millones de páginas web con información de actualidad –algunas de ellas construidas por empresas de prestigio periodístico, pero la mayoría con contenidos imprecisos–, nos invita a mirar en torno a un elemento fundamental del periodismo, la ética del ciberperiodismo.

Como lo menciona Omar Raúl Martínez en su texto Repensar el Periodismo:

La ética periodística es el conjunto de valores o principios de actuación deseables que hace suyos un informador para encarnar los objetivos que a su entender debiera cumplir el periodismo que él valora y respalda. [Tales valores] son el apego a la veracidad, la búsqueda de independencia, la asunción de responsabilidad, el compromiso de integridad profesional, y el afán de servicio a la comunidad. 1

En el entorno de la ética periodística  y después de 18 años de instalación de los primeros cibermedios en la red Internet, necesitamos continuar con las reflexiones sobre estos espacios en construcción: la empresa del cibermedio, el ciberperiodista y el usuario.

Ubicaremos a la ética de los cibermedios como lo menciona el Conjunto de Guías Éticas para hacer Periodismo en la Web, publicado en la Knight Center:

Los recursos limitados, la novedad de la publicación online o la carencia de protocolos no pueden llegar a ser una excusa para un trabajo de mala calidad y que cause daño. 2

Además, los principios éticos deben aplicarse a través de todas las plataformas existentes y a las que existirán. El deber periodístico conserva su esencia tanto en los espacios digitales como en los analógicos:

Cumplir con el derecho a la información de los ciudadanos y los hechos son sagrados y la opiniones son libres.

Habría que enfocar la ética en los grandes emisores de los contenidos: la empresa ciberperiodística, el ciberperiodista, el periodista ciudadano y  la interactividad del usuario.

La  ética  del siglo XXI se ha ubicado en actores y en dimensiones distintas al periodismo en los medios analógicos, como la interactividad, la mundialización y las redes sociales.

 

En la empresa de los cibermedios

Dentro del amplio campo de actores periodísticos, el cibermedio recobra el mayor protagonismo porque, finalmente, engloba a cientos de periodistas y a mi-llones de usuarios: su actuación repercute en todos los ámbitos. En la ética de los cibermedios se presentan nuevas dimen-siones que no se ubican en los medios analógicos. A continuación detallaremos algunas.

 

La confiabilidad

El cibermedio mantiene una confianza. La importancia en los cibermedios radica en el prestigio que tienen y en la credibilidad que el usuario deposita en ellos. El cibernauta no puede consultar la totalidad de páginas web, ni confiar en la veracidad de la información que proporcionan. Los medios de comunicación ya conocidos son una fuente fidedigna y ética, más que el resto de las páginas. Todavía hoy en día no se puede creer en la integridad de la información si no es en los nombres de marca que han construido un prestigio periodístico a través de la historia.

Para los amantes de la precisión en la información periodística, los blogs y las redes sociales no han sustituido lo que el periodismo serio y experto hace. Tampoco podemos confiar en los integradores de informaciones en Internet porque finalmente entran en el proceso comunicativo de interpretación, resumen y combinación, frente a los espacios periodísticos de origen.

Hay que tener mucho cuidado de no convertirse en cómplices de la propagación de rumores tan comunes en sitios de Internet como en redes sociales. La clave del periodismo fue, es y será la verificación. Al ciberciudadano que frecuentemente confunde su papel no se le exige tal exigencia, pero al ciberperiodista por supuesto que sí. Aquí radica la vigencia de los ciberperiodistas y la exigencia de su ética.

Es necesario actualizar la información de manera constante y con oportunidad periodística para que se satisfaga el derecho a la información del usuario. Actualmente, las redes sociales lo hacen, sin embargo es el cibermedio el que debe dar el elemento de confiabilidad.

Mientras en otros espacios de Internet o en las redes sociales no se hacen refle-xiones significativas, en los cibermedios constantemente nos preguntamos si los siguientes son elementos para identificar el periodismo ético: sustento o fines de la información, daños posibles que se causarían, verificación de las fuentes, y  contextualización apropiada.

Los cibermedios tienen una mayor preocupación por las repercusiones. Por ello en el Conjunto de Guías Éticas para Hacer Periodismo en la Web se indica que las decisiones sobre cuándo editar son tomadas mejor junto a una escala de riesgo/beneficio que incluya consideraciones tales como la naturaleza de la información, a la relativa importancia de la cantidad  versus  la calidad del material que va a ser publicado, la disponibilidad de  recursos y la habilidad, la experiencia y el historial de la persona que produce el contenido.

Un medio analógico (prensa, radio y televisión) tiene una cobertura limitada, sobre todo los que son nacionales y locales. Si no cumplen con el derecho a la información de los ciudadanos, si no respetan los principios de veracidad de los hechos, finalmente afectarán a un público localizado en un espacio geográfico limitado.

Sin embargo, los cibermedios tienen otros espacios: llegan a todos los rincones del planeta. Las repercusiones de incum-plir con principios éticos se ven no sólo en una comunidad determinada, sino en espacios globales. Así como los ámbitos se amplían, también se multiplican las repercusiones.

En la actualización de los cibermedios no se puede dotar a los nuevos medios de viejos contenidos y antiguas formas de hacer periodismo. Resulta necesario actualizar la información de manera constante, inmediata y con oportunidad periodística.  Actualmente, las redes sociales lo hacen, pero es el cibermedio el que debería dar el elemento de confiabilidad. Si aparece en una red social no es confiable la información. Si se presenta en un cibermedio tiene toda nuestra confianza.

 

La instantaneidad

En la ética de los cibermedios también se presenta el problema de la instantaneidad: las horas de cierre son continuas y no existe el cierre definitivo como se da en el medio impreso, la radio o la televisión. En los medios desarrollados, constructores del nuevo lenguaje, el cierre lo dan las circunstancias locales y globales. No olvidemos que la construcción del ciberperiodismo no es para el horario del lugar físico en el cual se encuentra.

En ese sentido, el periodista debe privilegiar la importancia entre la calidad de la información y la rapidez de su transmisión. Ello ejemplificaría la ética subyacente. Antes de emitir información dudosa, el medio debe confirmar  la veracidad de los hechos descritos, apelando a la máxima del periodismo: la veracidad. Los ritmos informativos en la actualidad son otros. La información se difunde en tiempo real y es responsabilidad del ciberperiodista enviar reportes al instante.  La inmediatez con la cual se presentan informaciones ciberperiodísticas provoca  violaciones a los derechos fundamentales de la privacidad de las personas al no tener tiempo para revisar cada uno de los elementos de precisión. De acuerdo al Conjunto de Guías Éticas para Hacer Periodismo en la Web:

La velocidad es una ventaja esencial del medio, pero no debería comprometer la exactitud, imparcialidad y otros valores periodísticos.3

No respetar dichos valores sería violar principios éticos fundamentales del periodismo.

La famosísima tesis de El perro Guardián sigue siendo importante como una forma de expresar el impacto que  tiene el ejercicio periodístico y los medios en el desarrollo de una sociedad. Es decir: delegar en los medios analógicos como en los cibermedios la responsabilidad de “cuidar” las demandas y problemas de la sociedad.

 

El financiamiento.

Otro de los pro-blemas que ha surgido para la ética del  ciberperiodismo es el financiamiento. Pocos han logrado construir un verdadero negocio. La construcción de espacios publicitarios con las propias características del ciberperiodismo constituye un elemento de desarrollo, junto con otros como la incorporación del pago por servicios especializados o el cobro por consulta al medio.

Producir información y publicarla en Internet es muy costoso. De hecho aquí es donde se ubica el problema ético: muchas empresas y periodistas están recibiendo recursos de segmentos políticos para realizar sus trabajos lo cual, sin lugar a dudas, influye en los contenidos. Esto limita la libertad. Hasta el momento, la publicidad no ha sido suficiente para financiar a plenitud a los medios digitales.

Sobre el nivel de espectacularidad, las noticias sobre guerras o crisis humanitarias internacionales deben competir por encontrar un espacio en los medios con las informaciones sobre deporte, cultura o política nacional. La ética periodística se deja a un lado al privilegiarse el espectáculo en que se ha convertido la información mediática.

 

El ciberperiodista

Aun cuando la ética en el ejercicio del ciberperiodista depende parcialmente de la ética del propio cibermedio, las TIC’s han brindado otros espacios que han transformado las comunicaciones como son las redes sociales. Aquí cabe una pregunta: ¿cuándo dejamos de ser periodistas en el trabajo periodístico?

El trabajo del periodista es muy importante en la nueva era comunicativa: es el responsable de jerarquizar, organizar y presentar la información que le interese a cada persona según sus necesidades.

Por ejemplo, podemos recordar las palabras sobre los principios éticos del periodista en el Manual de Estilo Proceso:

Los reporteros de Proceso mantendrán su compromiso de ventilar las prácticas u omisiones que obstaculicen o violen los principios de la democracia, la justicia, los derechos humanos y el estado de derecho….4

Para José Luis Martínez Albertos, los periodistas deben trabajar la noticia ri-gurosamente verificada, contextualizar los hechos dentro de un marco de referencias actuales, históricas y de proyección de futuro y distinguir entre hechos y opiniones para no engañar, para ser honrados y honestos respecto a los receptores.5

La calidad de la información sólo puede venir respaldada por profesionales del contenido: los periodistas. Según Javier Díaz:

El periodista tiene que seguir siendo también en el ámbito digital un gatekee-per, filtro de las informaciones y rumores que se producen, y advocate, mantener una posición clara y limpia respecto a los acontecimientos de los que informa. 6

Sobre si a los periodistas se les debe permitir mantener blogs personales, el Conjunto de Guías Éticas para hacer Periodismo en la Web indica que los ciberperiodistas miembros de las organizaciones periodísticas deberían reconocer ese papel; es decir, la ideología del medio. Los periodistas profesionales no deberían escribir o comentar en otros blogs anónimamente o ser conscientes de administrar sus espacios digitales en congruencia con la ética del cibermedio.

Los elementos del ciberperiodista son la sinceridad y la conciencia. Por ello deben rechazar remuneración ilícita ya sea directa o indirectamente, promover intereses al bien común y los derechos humanos, resistirse a las presiones de todo poder, favorecer el derecho a la información de los ciudadanos, respetar a las personas, su vida privada y dignidad. Todos estos son elementos fundamentales para la construcción de la ética en el ciberperiodismo.

En estos espacios hay dos grandes retos por enfrentar: la instantaneidad de la información que induce a presentar la información lo más rápido posible, y la mundialización en donde el no ser ético repercute en un ámbito potencialmente internacional.

En el año 2009 The Washington Post elaboró una guía para sus periodistas sobre el uso en las redes sociales. Los más importantes puntos que refiere son los siguientes:

  • Al utilizar estas redes, nada de lo que se hace debe poner en duda la imparcialidad de las noticias. Nunca se deben abandonar las directrices que rigen la separación de la información y de la opinión, la importancia de la realidad y la objetividad, el uso apropiado del lenguaje y el tono, y otros sellos distintivos de la marca del periodismo.
  • Los periodistas del Post deben abstenerse de escribir, tuitear o postear cualquier cosa que pueda ser percibida como un reflejo de políticas, prejuicios raciales, sexistas, religiosos o de otro tipo o favoritismos que podrían utilizarse para dañar la credibilidad periodística.7

Recordemos aquí el juramento de la escuela más antigua de formación periodística en México, la Escuela de Periodismo Carlos Septién García:

Estoy consciente de que el periodismo, como forma social de la verdad, no se explica más que en su dimensión de hacer cada día más libres a los hombres. Entiendo mi responsabilidad ante este hecho, pues de no emplear la verdad en beneficio de la libertad social, me estaré haciendo cómplice, en consecuencia, de quienes se empeñan en manipular los hechos para esclavizar al hombre. 8

Esta es, en esencial, la importancia del periodista.

 

Ciberusuario

Es un actor esencial en relación con la ética en los cibermedios. Los medios analógicos no tienen este problema, pues para ellos el receptor no tiene repercusión. El ciberusuario no espera a enviar una carta por correo porque el contacto es mucho más directo: puede argumentar o reforzar las ideas de manera instantánea. De hecho, en este momento, el ciber-usuario tiene la posibilidad de enviar una información al medio en donde indique los errores cometidos en un cibergénero.

Dos son las grandes participaciones que el usuario puede tener:

l A través de los espacios específicos de colaboración para la audiencia que ofrecen los cibermedios. Constituyen una forma de abrir el quehacer periodístico a personas que no conocen los principios deontológicos y básicos del ciberperiodismo.

l Por medio de la interactividad presentada sin anteponer el derecho a la veracidad y a la privacidad de terceros.

Los usuarios  de los cibermedios que participan en propuestas de contenido no tienen la formación para determinar principios éticos como veracidad, comprobación de las fuentes, ubicación de los hechos de acuerdo con la agenda setting, es decir: principios éticos significativos que un ciberperiodista debe considerar en la construcción de las informaciones.

Un ejemplo de ello son las redes socia-les ante las situaciones de inseguridad que vive México. Estas redes sociales están abiertas a toda la población, pero finalmente se han situado en  polos opuestos de comportamiento ético: su utilización  para informar de manera cierta lo que sucede porque alguien lo está presenciando; o para informar de lo que se cree  y, aunque los usuarios lo hacen con un principio de nobleza, provocan el famoso rumor  que jamás será fuente periodística; como consecuencia de tal uso tenemos psicosis colectivas fundamentadas en especulaciones. En una tercera posibilidad está el empleo de las redes sociales con la clara intención de provocar desorganización social.

Al ciberciudadano que frecuentemente confunde su papel no se le exige una ética, pero al ciberperiodista por supuesto sí debe exigírsele. Todos podemos recomendar una medicina, pero no seremos doctores. Todos podemos emitir información en Internet, pero no será información periodística.

El ser humano no dispone del tiempo ni de la formación suficiente para interpretar la información. No podemos hacerlo todo porque entonces también podemos caer.  De hecho ya estamos en esa realidad: en una manipulación por la sobresaturación de contenidos en la red.

Tenemos a los ciudadanos reporteros o bloggers: nuevas voces que encuentran espacios dónde informar. Su gran ventaja es que tienen gran imaginación, entusiasmo; sin embargo su inconveniente es que tienen pocos recursos, no disponen de conocimientos ni de elementos éticos para la construcción informativa.

Tras un análisis de la interactividad de los usuarios del cibermedio mexicano El Universal, podemos advertir contenidos en los cuales no se cumplen los principios que propone el cibermedio al publicar difamaciones, acosos, violaciones a ciertos derechos de los demás usuarios, palabras altisonantes, groserías, errores ortográficos, incorrecciones de redacción, etcétera.

Es necesario continuar con la discusión y el análisis de la ética en el ciberperio-dismo frente a elementos que, potencial-mente, cada vez estarán más desarrollados como es la instantaneidad, la globalización, la interactividad del usuario y la posibilidad de que éste genere productos informativos para una empresa mediática.

Finalmente sólo en los espacios ciberperiodísticos podemos confiar en una cierta ética de la información. Seguiremos en este Observatorio Digital. 9

 

Notas

1) Martínez, Omar. Repensar el Periodismo, p. 105.

2) Conjunto de Guías Éticas para Hacer Periodismo en la Web, p.10.

3) Ibidem, pág. 27.

4) Manual de Estilo Proceso, p.15.

5) Martínez Albetos, José Luis. El Ocaso del Periodismo, p. 59.

6) Díaz, Javier y Meso Ayerdi, Koldo. Periodismo en Internet, p.245.

7) Guía para el uso de las redes sociales, 2009, http://www.washingtonpost.com/.

8) Juramente de los Licenciado en Periodismo de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García.

9) Apoyado por el Fondo de Apoyo a la Investigación de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (FAI-UASLP).

 

Bibliografía

Conjunto de Guías Éticas para Hacer Periodismo en la Web. Ed. Knight Center, Estados Unidos, 2011, pp. 51.

Díaz, Javier y Meso Ayerdi, Koldo. Periodismo en Internet. Servicio Editorial de la Universidad del País Vasco, Bilbao, 1999, pp. 120.

El País: Libro de Estilo. Ed. El País, España, 1990, pp. 523.

Manual de Estilo Proceso. Ed. Grijalbo, 2009, México, pp.196.

Martínez Albetos, José Luis. El Ocaso del Periodismo. Ed. CIMS, España, 1997, p. 339.

Navarro Zamora, Lizy. Elementos de Ciberperiodismo. Ed. Fundación Manuél Buendía, 2012, pp. 209.

Martínez, Omar Raúl. Repensar el Periodismo. Ed. Universidad Autónoma Metropolitana, México, 2011, pp 151.

Tabla

Espacios donde interviene la ética del usuario

INTERVENCIÓN

DESCRIPCIÓN

Reporte ciudadano Envío de información que el usuario considera importante
Comentarios A través de un formulario, de un correo electrónico
Entrevistas on line Posibilidad de que sea el usuario quien presente las preguntas.
Foros o debates El usuario comenta o discute sobre los diferentes temas sociales que aquejan a la sociedad.
Chat Comunicación directa con los ciberperiodistas.
Votaciones, encuestas Los usuarios expresan sus consideraciones en torno a un tema específico.
Diseño del cibermedio: El usuario escoge la presentación de la portada de acuerdo con sus intereses.
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Doctora en Comunicación por la Universidad Complutense de Madrid. Profesora e investigadora de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.