Guillermo Arriaga

Fotografía: "Arriaga sharpie little lake" por Brian O'Connor @ Flickr

Por Carmen Cano Gordón

Colaboradora de la publicación CineAdictos que edita la FES- Acatlán
Publicado originalmente en agosto de 2010

El famoso y laureado guionista de cintas tan reconocidas como: “Amores perros” (2000), “21 Gramos” (2003) y “Babel” (2006), las tres de Alejandro González Iñárritu, se lanza ahora como director y también guionista con “Fuego” (“The Burning Plain”, Estados Unidos-Argentina, 2008), recientemente estrenada en México, aunque ya había sido presentada en octubre de 2008 en la sexta edición del Festival Internacional de Cine de Morelia.

“La calle no ha salido de mí”

Pero, antes de hablar de esta cinta, hagamos un recuento histórico de la biografía personal y, sobre todo, cinematográfica de este realizador.

Guillermo Arriaga Jordán (1958, Ciudad de México) es un reconocido escritor, guionista, productor y director de cine mexicano. A los 13 años perdió el sentido del olfato, a consecuencia de una brutal pelea callejera, evento que le serviría de inspiración para algunos de sus mejores guiones, al igual que la Ciudad de México, con sus vidas y calles que dan color y fundamento a su trabajo creativo; tal como el propio Arriaga dice: “Puede ser que yo haya salido de la calle, pero la calle no ha salido de mí”, todo este contexto, señala, lo convierte en un cazador de historias, más que en un escritor.

Pero, en esta faceta él mismo se cataloga como un escritor de literatura y cine con una altísima vocación por la docencia. Por lo que se refiere a su labor literaria fuera del cine (novela, cuento) y a su desempeño en la labor docente, no profundizaremos, dado el enfoque que tradicionalmente tiene Cineadictos y que no nos permite abordar lo colateral, por muy rico que sea.

Egresado de la Universidad Iberoamericana, en el área de comunicación, con una maestría en historia, confiesa que llegó a literatura bastante tarde, precisamente cuando inició sus estudios universitarios, acercándose a autores tan importantes como Rulfo, Vargas Llosa, Pío Baroja, García Márquez y, de la mano de ellos, a Hemingway y Faulkner, quienes ejercieron una gran influencia sobre él que es fácilmente reconocible en su trabajo en el cine. Gran parte del renombre de que goza lo debe a la inclusión en sus obras de interesantes personajes capaces de llegar al límite, de arriesgarse, aunque en este empeño dejen tras de sí girones de sus propias vidas, de su entraña.

Violencia y paradojas

En una especie de “flashback”, nos parece importante señalar que Guillermo Arriaga creció en un barrio muy violento de clase media baja, en el que debió enfrentarse a la crudeza de la calle, hecho que más adelante sería fundamental para la creación y recreación de sus historias que se caracterizan por la vívida descripción de los lugares, tan importante en la cinematografía, así como por narrar en tiempos dispares, por esa notoria asincronía en sus historias, factor que lo hace un cineasta inconfundible y, podríamos hasta decir que a veces ya en lo repetitivo, dando lugar a lo predecible, lo que, en ocasiones, da como resultado el que se diluya el  tan codiciado suspenso.

Otra característica fundamental en la filmografía de Arriaga es su preferencia por los temas que revelan las paradojas del comportamiento humano: reacciones ante la muerte, ante un amor prohibido, ante las trampas del destino y que son fácilmente identificables en las tres películas que conforman la trilogía González Iñárritu-Arriaga, arriba mencionada: “Amores Perros”, “21 Gramos” y “Babel”.

Sus películas

En “Amores perros” un accidente de coche, mortal, involucra a tres personas, mostrando el lado “más perro” de la naturaleza humana, en el que dentro de un triángulo pasional el amor prohibido deviene un camino sin retorno.

En “21 Gramos”, también a raíz de un trágico accidente, el destino de tres parejas, aparente-mente sin ninguna relación, entra en una misma órbita que, de alguna manera, reacomoda sus vidas. Por lo que hace a la última de la trilogía “Babel”, nuevamente a raíz de un acontecimiento inesperado y no por ello menos trágico, se desencadenan una serie de hechos que afectan a cuatro familias en diferentes países que, a pesar de la distancia y del antagonismo cultural que los separa, comparten un destino de aislamiento y dolor, pero al final cada uno de los personajes descubre por sí mismo que la familia es lo único que ofrece consuelo.

No podemos dejar de señalar que la mancuerna formada por el director y el guionista en estas tres películas fue muy exitosa pues las tres recibieron importantes reconocimientos a nivel internacional: nominaciones, premios, menciones en importantes festivales. Sin embargo, después de “Babel” y por diversas circunstancias, la relación de trabajo y amistad de estos dos cineastas se rompe y cada uno sigue su propio camino, obteniendo también éxito en su desempeño.

Por lo que hace a Guillermo Arriaga, en 2005 es llamado por el actor y cineasta Tommy Lee Jones para realizar el guión de la original película, tan original como su nombre: “Los tres entierros de Melquiades Estrada”, donde el mismo cuerpo de un hombre asesinado es enterrado tres veces hasta que en la última, una vez descubierto el asesino, el mejor amigo de Melquiades obliga a aquel a llevar el cadáver hasta su pueblo natal, Eldorado, México, realizándose así el viaje más hermoso para Melquiades Estrada, el de su tercer entierro.

Fuego: De guionista a director

En 2008, como mencionamos anteriormente, Arriaga escribe y dirige la película que hoy da título a este artículo: “Fuego” (The burning plain”, también conocida como “Lejos de la tierra quemada”), que puede catalogarse de diversas maneras: una de ellas es la que dice que se trata de un film romántico envuelto en el misterio, que narra la vida de una mujer que al encontrarse en un momento de su vida en el que todo parece hacer crisis, y con los nervios a punto de estallar, se enfrenta a su vida pasada y a la tormenta que está viviendo en su interior, gracias a la inesperada visita de un hombre procedente de México, que la lleva, sin ella quererlo a un encuentro emocional y de contacto con personajes dispares que en el pasado estuvieron en contacto con ella de diversas maneras, pero que tuvieron destinos propios, siempre relacionados con el de ella misma.O

Para la realización de “Fuego” Arriaga logró conjuntar un gran elenco: Charlize Theron, Kim Bassinger (ambas ganadoras de premios Oscar), el mexicano José María Yazpik, que goza de buena crítica y, el descubrimiento, la joven Jennifer Lawrence. También cuenta con una excelente fotografía, a cargo de Robert Elsitt, ganador de un Oscar y John Toll, así como con Dan Lee, en el diseño de producción y Hans Zimmer en la música. Todos estos talentos se conjugan para brindarnos una buena película, con fallas, es cierto, pero que en conjunto podemos catalogar como un excelente esfuerzo que nos permite seguir exigiendo logros a este cineasta.

El artículo anterior se publicó originalmente en CineAdictos
y debe citarse de la siguiente forma:

Cano Gordón Carmen, “Guillermo Arriaga “,
en CineAdictos, Num. 95, agosto-septiembre, 2010