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Periodistas de a Pie por los derechos humanos

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Entrevista a Jade Ramírez Cuevas

Desde 2007 un grupo de periodistas mujeres en activo decidieron fundar Periodistas de a Pie, una organización civil que ha decidido entrar de lleno en el tema de los Derechos Humanos y el Periodismo. “No es algo privativo de la red Periodistas de a Pie”, explica Jade Ramírez Cuevas Villanueva, integrante de su Consejo Directivo.

Daniela Pastrana y Jade Ramírez en el programa de Periodistas de a Pie - Fuente: Captura de pantalla de Rompevientos.tv

Por Abraham Gorostieta

Como lo ha venido sosteniendo el filósofo y ensayista francés Alain Badiou, las crisis no solo son paulatinas y focalizadas sino sistémicas. En México, sumada a la crisis económica y política que hay actualmente, se puede sentir y vivir una crisis muy particular: la de Derechos Humanos. A lo largo de todo el territorio nacional y en lugares muy específicos hay historias y testimonios de lo que es la vida diaria con la sistemática violación a estos derechos ejercida ya sea por el crimen organizado, las instituciones judiciales y ministeriales o por personajes políticos. En la última actualización de datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública, del Registro Nacional de Personas Extraviadas o Desaparecidas se lee que son 25 mil 398 personas con registro de desaparecidas. Todas estas personas son historias, familias rotas, testimonios que desaparecen.

Desde 2007 un grupo de periodistas mujeres en activo decidieron fundar Periodistas de a Pie, una organización civil que ha decidido entrar de lleno en el tema de los Derechos Humanos y el Periodismo. “No es algo privativo de la red Periodistas de a Pie”, explica Jade Ramírez Cuevas Villanueva, integrante del Consejo Directivo, quien concede esta entrevista y enseguida abunda:

“Es de toda una generación de periodistas de México que desde hace muchos años le hemos apostado a hablar desde esta otra perspectiva: narrar la corrupción, el mal manejo de los recursos públicos, las perversas relaciones políticas, narrar los peculados, el desvío de recursos, el comportamiento negligente y violento de las instituciones de gobierno, desenmascarar el poder desde una perspectiva de derechos humanos. Lo que nos toca es contar este tiempo, que ya se ha vuelto bastante largo”.

La periodista –a quien le desagrada leer columnas “a este país lo peor que le pasa es tener tantos opinólogos, lo que necesita es investigación y documentación de la información”, opina- ha sido galardonada por la Bienal Internacional de Radio en las categorías de Radioarte, Radio indigenista, Programa de análisis y Debate. Nominada al Premio Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano Cemex-FNPI por Ver no es mirar sobre derechos culturales y discapacidad en 2007 y en 2009 por La discriminación vuela por Avianca, reportaje en equipo por el que también obtuvo el Premio Internacional de Periodismo Rey de España que otorga la Agencia EFE y la Agencia de Cooperación Internacional de España, en 2009, ahora como integrante de Periodistas de a Pie, cuenta cómo ella ha percibido el giro temático hacia los derechos humanos:

“Hasta hace poco más de una década, la nota sobre violación de los derechos humanos recaía en solo una persona en las redacciones. Era la persona ‘loquita’ o la ‘que creía que valía la pena’ escribir sobre desigualdad, de pobreza, violencia de género, o discapacidad. En general todo mundo cubría política, deportes, financieras, cultura. Hoy la mayoría de los periodistas en cualquier redacción, chica, mediana o grandota, todos los periodistas terminan hablando de derechos humanos y terminan haciendo un periodismo que nos obliga a tener una perspectiva de derechos humanos. Y esto es un avance importante, los periodistas se sensibilizan y comienzan a preguntarse: ¿Cómo entrevistar a una persona que fue violentada? Ya hay una mayor conciencia de que la nota de derechos humanos ya no se puede dar como se venía dando, que debe haber un tratamiento delicado, un entendimiento, una capacitación profesional para abordar éstos temas y de cómo acercarse a alguien que fue violentado en sus derechos humanos y cómo poder contar su historia a los demás. Esto ha sido un gran avance”.

Periodistas de a Pie, desde su fundación, tiene una idea angular. En su sitio de Internet uno puede leer sobre esta idea: Buscar dimensión social en cualquier tipo de suceso noticioso y ponerle rostro humano a la noticia; enfocar la información desde la perspectiva de los derechos humanos; explicar por qué le pasa lo que le pasa a alguien a través de la denuncia, la exposición de causas y la propuesta de soluciones. La periodista Ramírez Cuevas asienta cada una de las anteriores palabras.

Una mirada ante el espejo

Con ocho años de existencia como organización, el balance es positivo pues ha cumplido con la misión de su fundación: elevar la calidad del periodismo en México, a través de la capacitación y del intercambio de técnicas de investigación, experiencias, estrategias de reporteo, estilos narrativos y formas de abordaje. Ramírez Cuevas precisa: “Principalmente se buscó la capacitación y profesionalización de los periodistas en México. La primera meta entonces fue entrenarse, capacitarse y hacerse de mejores herramientas para entender lo que estaba pasando en diferentes rubros de la vida social en México y desde luego eso se fue compartiendo, permeando y abriendo a otros grupos de periodistas fuera de la Ciudad de México”. A través de talleres y diplomados, Periodistas de a Pie ha abordado, estudiado y difundido, con temáticas muy específicas, el tema del periodismo y los derechos humanos, el periodismo de datos, análisis de información, temas de seguridad, minerías de datos, megaproyectos, etc. Talleres donde el reportero adquiere nuevas herramientas para realizar mejor su trabajo.

Hay satisfacción en la voz de Jade cuando cuenta esto, saber que la meta número uno se va cumpliendo y se va consolidando. Pero hay otra meta para la organización: el tema de las redes y el trabajo transversal de colectivos y de periodistas con intereses muy particulares, con independencia de donde trabajan, para qué medio y en qué estado se encuentran. Tejer redes solidarias entre periodistas ha sido un segundo escalón alcanzado para la red de Periodistas de a Pie.

La propia Jade explica:

“Estas redes se han ido consolidando y fortaleciendo, algo que es muy importante, porque se vino como baldazo de agua fría la ola que se incrementa de agresiones y violaciones a los derechos de los periodistas en todo México. La red de Periodistas de a Pie asumió una responsabilidad de entender lo que estaba pasando con los compañeros reporteros en muy diversas partes del país, no solo en Tamaulipas, Veracruz, Oaxaca o Guerrero sino tratar de entender –ese es uno de los retos que tiene la organización- lo mejor posible cómo se ejerce el periodismo en México, bajo qué características, bajo qué presiones, bajo qué circunstancias laborales, salariales, de seguridad, de desigualdad, de género, de cualquier perspectiva. Esto es para tratar de entender lo que sucede pero además, hay que documentarlo y señalarlo estadísticamente año con año. Tejer redes de trabajo. Tejer redes solidarias entre los colegas que permitan salir adelante ante este escenario. Hoy existen grupos de trabajo multidisciplinarios de reporteros de diferentes estados del país, de diferentes regiones que son grupos de aliados, afines, aunque en su configuración administrativa no formen parte ésta organización pero son aliados por naturaleza que están en Sinaloa, Chihuahua, Guerrero, Jalisco, Veracruz, Puebla, etc”.

A ocho años de su fundación, los integrantes de esta organización se sienten satisfechos pues sus primeras metas que han sido profesionalizar a los periodistas a través de capacitaciones específicas y especializadas y por otro lado, la construcción de un tejido de las redes solidarias de trabajo para caminar juntos ante la adversidad en la que se ha convertido el ejercer periodismo en México.

Periodismo, oficio de alto riesgo

El sello que caracteriza a Periodistas de a Pie es que fue fundada, está constituida y es administrada por periodistas que se dedican a realizar su trabajo todos los días, periodistas con trayectoria, que reportean, hacen investigación dentro y fuera de los medios, ya sea como freelance, o estén en una nómina. Esto mismo les permite no perder la perspectiva de la documentación del análisis de lo que está pasando en México en materia de Derechos Humanos y periodismo.

“Desde el terreno real de ejercer todos los días, coberturas especiales, reporteos, análisis de información filtrada a través de plataformas como MéxicoLeaks, el salir, viajar, conocer, y estar directamente en las zonas delicadas, en las coberturas, en las zonas de riesgo, o en los temas que se han vuelto fundamentales en los medios en México como lo es dar voz a las víctimas, violaciones a derechos humanos, despojo, imposición de proyectos, afectación a comunidades indígenas, desigualdad, pobreza, escrutinio de la corrupción y de los poderes públicos de este país, el tema migratorio visto transversalmente desde distintas perspectivas, creo que todo esto en su conjunto le permite a la red de Periodistas de a Pie, tener una perspectiva real e inmediata del aquí y el ahora, de cómo se está viviendo y como se está ejerciendo el periodismo en México”, señala Ramírez Cuevas, hace una pausa y pronto abunda: “Todos los fundadores, todos los que actualmente forman parte del Consejo Directivo y los aliados forman parte del ejercicio periodístico cotidiano. No solo es una red de reflexión desde el escritorio, o una reflexión y sistematización de estadísticas, de violencia, desde la composición de los medios o desde lo académico, sino también desde el terreno del ejercicio diario del periodismo”.

Otra característica de la organización Periodistas de a Pie es su obsesiva y férrea cobertura del tema del derecho a ser informado con calidad. Para la periodista Jade Ramírez esto se vuelve importante porque el país tiene tres derechos básicos que son la libertad de expresión; el derecho a la información y el derecho a publicar. Estos tres derechos se vuelven vitales porque:

“La crisis de derechos humanos por la que atraviesa el país ha alcanzado niveles muy preocupantes no solo para los medios de comunicación y los periodistas sino para la población en general y la ciudadanía tiene derecho a saber, a ser informada, tiene derecho a la memoria, a entender lo que está pasando y aunque parezca que ‘ésta población’ no tiene interés todo el tiempo o que se cansa de enterarse de las malas noticias –que no solo tienen que ver con deuda y pobreza sino también con las graves violaciones a los derechos humanos que se permiten en nuestro territorio- pues lo que hace Periodistas de a Pie es apostarle a hablar desde otra perspectiva, que es la de derechos humanos, de lo que periodísticamente nos toca contar y nos toca documentar”, comenta Jade y hace énfasis de esto último.

Y la realidad en México es difícil para ejercer periodismo. La organización Artículo 19 en su informe M.I.E.D.O. documentó 397 agresiones a periodistas en 2015, incluyendo siete asesinatos de periodistas. Lectora de Miguel Ángel Granados Chapa y de Jesús Blancornelas, Jade Ramírez Cuevas reconoce esta terrible realidad mexicana. Sabe que la misma prensa da cifras y cifras y nada parece cambiar.

“Para la red de Periodistas de a Pie desde 2010 se ha vuelto un tema prioritario las condiciones para ejercer la libertad de expresión en México en general y particularmente las adversidades para ejercer el periodismo. Lejos de parecernos natural o normalizado a todos los involucrados en este eje que es de interés de toda la organización, la respuesta que la red ha encontrado –además de rechazar y descalificar las agresiones contra la prensa en México y de sistematizar los números que día a día se incrementan-, es que desde lo que sabemos hacer, que es periodismo e investigación, es acercarnos a la temática y poner la información de tal suerte que sea más sencillo para los compañeros comprender lo que está pasando en otros estados y también para que a los observadores de afuera que son organizaciones hermanas o aliadas de Periodistas de a Pie, periodistas de Colombia o Argentina u organizaciones internacionales les quede mucho más claro lo que está sucediendo en México más allá de las estadísticas”.

Para la organización Periodistas de a Pie, el reto ahora es humanizar esas cifras; es por ello que se han dado a la tarea de narrar las historias, las adversidades de cada uno de los periodistas asesinados y con ello lograr que se entienda mejor lo que sucedió. Así pues ha documentado esos casos explicando cuáles son las raíces por las que se perpetúan las agresiones contra los medios de comunicación y los periodistas una y otra vez sin reparo, sin acceso a la justicia, sin que haya un acto mínimo de prevención. Haciendo periodismo de investigación. En ese sentido, realizaron un informe que está publicado en su sitio en internet y que se elaboró cuando sucedió la desaparición y asesinato de Gregorio Jiménez de la Cruz, periodista en Coatzacoalcos, Veracruz. Un trabajo que fue reconocido como finalista en el premio Gabriel García Márquez 2015.

Cuenta la propia Jade:

“El informe Gregorio Jiménez, asesinado por informar es un trabajo colectivo de poco más de doce periodistas que viajamos hasta Coatzacoalcos para internarnos en la realidad de Goyo y entender cómo vivía, cómo era su contexto antes de la desaparición y el asesinato. Cómo era y es la condición laboral de los compañeros de Goyo. Cuánto cobraba por una nota, qué era todo lo que tenía que hacer para lograr esa nota. Cómo era su día a día para poder cobrar su trabajo. Bajo qué condiciones estaba, cómo vivía, y toda esta información nos dio un proyecto con más de 40 testimonios de sus compañeros. Nos permitió hacer una composición (o descomposición) de los medios en Veracruz, que permite entender en mucho por qué en Veracruz pasa lo que pasa contra los periodistas. Por qué se han vuelto desechables los reporteros en ese estado. Por qué quienes están detrás de las nóminas de los medios de comunicación y los intereses puestos en esos medios son personajes de la vida pública, políticos, partidos, magistrados, diputados que tienen intereses muy particulares y que ejercen esos intereses a través del golpeteo político en los medios de comunicación. Luego entonces los periodistas se vuelven desechables”. Por un momento, Jade hace una pausa.

Parte del trabajo que realiza Periodistas de a Pie es denunciar lo que se da a conocer con alguna desaparición de un periodista. El ataque en contra de las periodistas, la violencia de género que se incrementa contra las periodistas. Dar a conocer la información en redes sociales y a la vez procesar la información, hacerla más clara y darle un contexto. Documentarla para que pueda ser mejor comprendida fuera de México y que con datos e investigaciones sea mucho más sencillo el saber por qué México se ha convertido en uno de los países más violentos para ejercer el periodismo. Tras un suspiro profundo, la periodista es enfática: “Los periodistas necesitamos documentarnos, reportearnos a nosotros mismos para no convertirnos en la nota roja en la que nos han y hemos convertido”.

Sobre todo, tomar buenas decisiones

La periodista cuenta que es periodista porque así ya estaba marcado en el destino. Con los años que lleva Periodistas de a Pie y el acercamiento a distintos medios de comunicación y organizaciones, se le pregunta por las resistencias que hay en las redacciones de diarios y revistas, por las trabas de directores y dueños de medios a hacer un cambio de óptica en el enfoque y la cobertura del tema de derechos humanos. Categórica responde que tratan de acercarse más a los reporteros y fotógrafos que a sus directivos. Sin embargo hay acercamientos con directores que “tienen una perspectiva muy diferente, bastante relevante, sobre ese tema”, explica y cita el caso del periódico Noreste de Sinaloa, y de su director Adrián López, “un amigo cercano a la red de Periodistas de a Pie, un aliado y un personaje que resaltamos la visión que tiene sobre como consolidar la redacción del medio que le toca dirigir y lo que le toca coordinar. Pero es un garbanzo de a libra entre todos los perfiles que ya conocemos que en general hay, no nos vayamos lejos, el caso de Milenio y su director Carlos Marín, por mencionar uno…”, nuevamente hace una pausa.

Después de unos breves segundos abunda:

“El tema de la resistencia de los directivos no tiene tintes éticos o deontológicos. Es una praxis de empresa, el tema es ese: en los medios públicos es un asunto de política pública y en las empresas; en los corporativos de medios de comunicación es un asunto de industria editorial. Son casos muy singulares los de directores que tienen una sensibilidad diferente para entender a los reporteros. También es importante entender que en México no se puede hablar en general ‘del periodismo’. No se puede hablar como en bloques. México se tiene que entender por regiones y luego por estados y después entender lo que sucede en cada estado al interior. No es la misma violencia que se ejerce, laboral, salarial, física, de seguridad, en el sur de Veracruz, Coatzacoalcos, con sus peculiaridades, que la que se ejerce en el norte de ese estado por ejemplo, Córdoba u Orizaba. No es la misma la que se ejerce en el Puerto que la que se ejerce en Xalapa. De repente decimos ‘Veracruz el estado asesino de periodistas’, y sí, en general sí, lo repetimos en las marchas, como consigna, en las redes sociales hasta cansar al espectador y hasta aburrir a las audiencias, pero lo que sucede en Veracruz, por ejemplo, se tiene que entender por regiones, circunstancias y lo mismo sucede en el resto del país”.

Ofrece como más ejemplos el semanario Zeta de Tijuana con una definición editorial muy clara de qué tipo de periodismo hace, de qué tipo de arropamientos da a sus reporteros. Brinda otro ejemplo, el Diario de Chihuahua, en Ciudad Juárez. Se detiene un poco y reflexiva agrega:

“En Jalisco podemos hablar que si bien no es un estado con mayores acontecimientos de violencia en contra de periodistas, sí se presentan acciones de censura, de persecución, de acoso hacia el interior de las redacciones y sin embargo, escuchas a todos los directivos de los medios de comunicación de Jalisco de lo más solidarios, son de los más indignados de lo que pasa en el resto del país, pero al interior, la manera en que se violenta los derechos laborales y salariales de los periodistas, en general, pues podríamos compararlos con algunos casos como los de Veracruz. Entonces es ver por medio, por región, por estado. Hay dos crisis: una que es la crisis de los medios de comunicación como industria y otra que es la crisis de los periodistas como trabajadores de los medios de comunicación o como trabajadores promotores de los derechos humanos, como la libertad de expresión, el derecho al acceso de información y el derecho a publicar. Una responde a una crisis de industria y otra corresponde a los retos y adversidades que como profesionales tenemos los periodistas”.

Periodistas de a Pie recién abre el programa de libertad de expresión este año, creando la figura de Oficial de libertad de expresión. La periodista explica qué es esta figura y ofrece como ejemplo su propio caso: Jade Ramírez Cuevas Villanueva ha vivido agresiones, situaciones de riesgo y amenazas de muerte derivadas de su trabajo periodístico en Jalisco.

Periodistas de a Pie lo primero que hace es orientar. La red no puede asumir el representar y llevar un caso, tan claramente, primero porque la estructura de la organización no lo permite. Porque se necesitan muchos recursos y un equipo humano no solamente capacitado para tal cosa sino un equipo humano que pueda responder realmente ante la situación de lo que significa un periodista desplazado. Sin embargo, lo que hace la red, es registrar el acontecimiento, tratar de entender lo que le está pasando al compañero o a la compañera. Orientarlo sobre cuáles son los caminos con base a la experiencia propone la red. Dar un acompañamiento desde el respeto y la comprensión de encontrarse en una situación de desplazamiento o de reubicación temporal. La red no representa casos de manera legal como lo hacen otras organizaciones pero sí permanecemos en orientación constante con los compañeros. Y esto se vuelve fundamental, pues más que tener una organización que te represente legalmente y que te solucione todas las situaciones inmediatas que se te generan ante un acto de violencia, lo que se vuelve fundamental es que conectes con alguien que con serenidad, que con conocimiento y experiencia te pueda orientar para la mejor toma de decisiones y eso es lo que hace Periodistas de a pie. Plantear los escenarios. Plantear cómo operan las instituciones de gobierno. Entender el contexto en las que se presentan las situaciones de emergencia y proveer lo más rápido posible de un kit básico de herramientas que le permitan al compañero tomar decisiones en el momento tan delicado en el que se encuentra. Orientación legal, de seguridad, y sobretodo, atender otras necesidades como lo es la atención psicosocial en el momento. La mayoría de los periodistas lo perdemos de vista. En general, no consideramos necesario tener un soporte emocional y psicológico sobre lo que nos está tocando cubrir y reportear todos los días. Buscamos que el periodista, en este tipo de situaciones tenga una orientación para tomar mejores decisiones y no salir huyendo de su casa, mover a toda su familia o encerrarse”.

Mirando al mañana

Periodistas de a Pie es una organización cuyo tema no es muy comercial en los grandes medios de comunicación, a pesar de la relevancia de este tema. Esto significa que el financiamiento debe ser un reto en el día a día. La integrante del Consejo Directivo de la organización aclara ese punto: “No es muy diferente la situación que pasa la red de Periodistas de a Pie, a la que pasan los compañeros de Puebla, que son un medio de comunicación, hablo del caso del Periódico Lado B, que es un periódico multimedia. No es distinta a la de los compañeros de Chiapas Paralelo o de los compañeros de Página tres de Oaxaca. La diferencia entre tener un medio de comunicación alternativo con criterios y políticas éticas básicas muy claras no dista mucho de ser o haberte convertido a una organización civil y entonces tener una plataforma diferente de acceso a recursos. No hay gran diferencia, sobre todo porque las financiadoras lo que buscan es un trabajo consolidado, experiencia, continuidad y seguimiento”.

Jade ofrece ejemplos de proyectos de Periodistas de a Pie que resultan exitosos. En el camino es un micro sitio especializado en la cobertura de migración en México. Desde Centroamérica hasta Estados Unidos. Es un ejercicio que va en su tercer año consecutivo de existencia, el cual permite que no solo periodistas de la red sino periodistas que se encuentran en diferentes estados de la República en donde se han formado las rutas migratorias publiquen sus reportajes, sus investigaciones. Los periodistas tienen a su disposición un espacio diferente para publicar la noticia y la información que se documenta sobre la crisis migratoria en México. La periodista explica: “Esto ha permitido que exista un mínimo financiamiento para los periodistas en la cobertura para el viaje, los viáticos y una gratificación para los periodistas que dan su trabajo para En el camino”.

El proyecto es coordinado por Daniela Rea, reportera especializada en conflictos sociales, derechos humanos e  impacto social de la violencia. Y también por Alberto Nájar, productor para México y Centroamérica de la cadena británica BBC World Service, periodista especializado en cobertura de temas sociales como narcotráfico, migración internacional y trata de personas. La relevancia profesional de En el camino obtuvo el reconocimiento, por parte de Naciones Unidas, con un trabajo de la reportera Ángeles Mariscal sobre las mujeres migrantes de Centroamérica atrapadas en las redes de trata de blancas en la frontera de Chiapas.

Ramírez Cuevas explica que:

“La sobrevivencia de estos proyectos o plataformas periodísticas es compleja, pues requiere mucha seriedad en el trabajo periodístico, un trabajo administrativo de mucha continuidad, rendir informes, hacer que rindan las cuentas de los fondos que las financiadoras otorgan a la red. El balance es positivo, pues hay más interés sobre este trabajo y una de las demandas priorirtarias que los colegas tenemos en las regiones es financiar proyectos periodísticos. Ahora el tema de seguridad se ha vuelto importante pero queda en un segundo plano cuando realmente se están cerrando las alternativas de publicación en otros estados y lo que los compañeros nos dicen es que quieren publicar, hacer proyectos sustentables, hacer su propio medio de comunicación, foros donde subir las notas que sus propios medios no les publican. Con En el camino, la red ha intentado darle salida a esas peticiones. Otro proyecto exitoso de Periodistas de a Pie es Pie de página, que es un espacio para publicar materiales periodísticos que no están saliendo en otras ciudades y que están siendo rechazados por las redacciones. Pie de página las jala y hace auténticas coberturas. Justo ahora Periodistas de a Pie acompaña  periodísticamente la Caravana por la paz, la vida y la justicia que inicia en Honduras y que termina en Nueva York y esto es posible gracias a pequeños financiamientos que se le otorgan a la organización. Más de seis periodistas, durante tres semanas, están prácticamente volcados de tiempo completo a la cobertura de esta caravana para que Pie de página difunda con profundidad toda esta información”, concluye.

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