Libertad de expresión atacada

Palabra de Antígona

Sara Lovera

Periodista mexicana. Cumplirá 40 años de vida profesional en 2008. Es integrante del Consejo
Directivo de CIMAC; corresponsal de Semlac en México; integrante del Consejo del Instituto de las
Mujeres del Distrito Federal y todos los lunes forma parte de la Mesa Periodistas del Canal 21, el
Canal de la Ciudad de México en TV por Internet.

México, DF, 3 agosto 2008 (CIMAC).- No se puede ocultar que en México diversos grupos de interés, incluso institucionales, están persiguiendo la libertad de información y difusión de muchos medios.

Se usan distintos caminos. El de castigar y no dar publicidad a medios como Forum, que dirige Eduardo Ibarra; los ataques a muy diversas estaciones de radio comunitarias como Radio Bemba, La Palabra del Agua y apenas el último fin de semana las casas habitación de los trabajadores de la Radio Comunitaria de Zaachila, en Oaxaca.

El asalto a las oficinas de Cimacnoticias tiene que analizarse a la luz de esos acontecimientos. Las condiciones en que dejaron los ladrones las oficinas recuerdan el asalto a CENCOS hace 33 años, precisamente una organización civil decidida a dar voz a quienes son excluidos, sistemáticamente, de los medios masivos y comerciales de comunicación.

Por ello, como ha señalado el abogado de Cimacnoticias, Manuel Fuentes, se tiene la sospecha de que enviaron a Cimacnoticias un mensaje de intimidación, y probablemente un señalamiento de que somos vulnerables.

Las hipótesis de lo acontecido pueden ser muy variadas. Entre otras cosas porque efectivamente existen bandas de ladrones que planean los asaltos vigilando el funcionamiento de una casa habitación, de oficinas, como este caso, el nuestro, de una organización social.

Son capaces, sabemos, incluso de conocer el espacio y calcular. Lo hacen también los que reprimen, las antiguas policías secretas, los órganos del Estado, lo sabemos. Pero íntimamente deseamos que sean sólo ladrones, ojalá.

No obstante el agravante es que Cimacnoticias se ha convertido en dos décadas, desde su fundación en enero de 1988, en un verdadero medio de comunicación, de gran impacto en el país y en el mundo.

Un pequeño grupo de periodistas con visión feminista, en aquel tiempo, lo que buscábamos era abrir pequeñas hendiduras en los medios para documentar la condición social de las mujeres. Nada más. Los temas de CIMAC, de la opresión a las estadísticas de la feminización de la pobreza, la exclusión social y política, el aumento desmedido de la violencia contra las mujeres, en la pareja, en la sociedad, el trabajo y hace poco como víctimas de una guerra sorda contra que el régimen llama contra «crimen organizado»; así como el documental permanente sobre los abusos en operativos policíacos y militares en el país, podría representar una molestia a diversos grupos; también puede ser muy molesto dar voz a quienes desean que en este país se mantenga el Estado laico, se aseguren los derechos sexuales y reproductivos y se combata con decisión la pandemia del SIDA. Sin duda.

CIMAC, no obstante, tiene una característica fundamental: es un equipo de trabajo profesional, de periodistas conscientes. Y ese, es el problema al que ahora nos enfrentamos. Es necesario que se aclare por parte de las autoridades judiciales del Distrito Federal, lo que ahí aconteció.

No sólo se necesita diligencia, sino capacidad para determinar, por los hechos, quién o quiénes estuvieron ahí y se llevaron máquinas, archivos, documentos y otros equipos de trabajo.

Esclarecer y detener a los culpables es lo menos que podemos exigir como ciudadanas y ciudadanos. Cimacnoticias ofrece un servicio público de información insustituible. A lo largo de su trayectoria ha dado pasos fundamentales para poblar al país de información documentada, investigada, certificada, de la condición de las mujeres.

Esa trayectoria le ha valido, lo más preciado en periodismo: credibilidad y confianza; lo hace con una red espléndida de profesionales del país y el mundo; ha trabajado incansablemente por abrir espacios al movimiento amplio de mujeres y feminista; y como todo buen periodismo es plural, escucha diversas voces y difunde ampliamente.

Su trabajo es indispensable en un momento donde circula mucha información no comprobable, solamente ideológica, ya sea de derecha o de izquierda. Su compromiso es con el público y se ajusta a los términos constitucionales: la información es un bien público.

Hasta ahora la solidaridad gremial y de las mujeres con Cimacnoticias ha sido amplísima. Mucho más de lo que en 48 horas podía esperarse. Eso es lo que se construyó a lo largo de dos décadas.

Y eso es lo que, estoy segura, va a continuar. Cuando ese grupo de periodistas pensamos en impulsar un proyecto de esta naturaleza, lo hicimos siempre desde el profesionalismo. Eso incluye tener una mirada amplia, sin regatear, como hacen otros medios, nada a la realidad y la realidad de las mujeres en México, es devastadora. No podemos ocultarlo, pero eso no nos hace enemigas de nadie.

El siguiente es un ejemplo de cómo debe citar el anterior artículo:

Lovera, Sara, «Libertad de expresión atacada», en Agencia Cimacnoticias
3–VIII–2008.

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