Jóvenes universitarios y telefonía celular

El uso y apropiación educativa de las TIC

Fotografía: "Listen" por Johan Larsson @ Flickr

Por Delia Crovi Druetta

El siguiente artículo apunta a la necesidad de analizar más a fondo el impacto de la telefonía móvil en actividades académicas específicas, es decir: realizar un registro puntual de su contribución a los procesos de aprendizaje (por ejemplo, los podcasts difundidos vía celular). Las opiniones de los jóvenes consultados indican la urgencia de contar con más datos empíricos que den cuenta del impacto real en su cotidianidad social y escolar.

El estilo de vida de los jóvenes actuales no se parece en nada a los individuos de su misma edad de generaciones anteriores. Estas diferencias, que no constituyen ninguna novedad, están atravesadas por múltiples factores sociales entre los que, para efectos de las siguientes reflexiones, destacamos los cambios tecnológicos. Su vinculación con las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) es cada vez mayor y su dominio sobre esos recursos también. No obstante, lejos de constituir un universo parcelado en actividades diversas que necesitan apoyarse en recursos digitales, en su vida cotidiana no hay confrontaciones entre realidad-virtualidad, escuela-entretenimiento, trabajo-ocio.

En este contexto, analizar el uso y apropiación educativa de las TIC entre jóvenes estudiantes, no puede referirse sólo al ámbito educativo, sino encararse como lo que es: un continuo abigarrado de recursos digitales que salen y entran en cada jornada de su vida, hilvanando actividades diversas, contenidos variados, lenguajes complejos. En estos vaivenes se teje el desarrollo de habilidades tecnológicas que superan en mucho a las de sus mayores, incluyendo a maestros y tutores.

Fue desde esta perspectiva que enla Facultadde Ciencias Políticas y Sociales dela Universidad NacionalAutónoma de México, realizamos un estudio denominado “Jóvenes y apropiación tecnológica”, el cual se llevó a cabo en el marco del  Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica, PAPIME, dela UNAM.  Lainvestigación abarcó a jóvenes de tres universidades públicas: la propia UNAM,la Universidad Autónomadela Ciudadde México yla Universidad PedagógicaNacional. Las opiniones de esos jóvenes están siendo contrastadas con la de trabajadores que asisten a la Fábricade Artes y Oficios del Distrito Federal (FARO) de Oriente y Milpa Alta, a quienes también consultamos.

En estas reflexiones comentaremos algunos de los resultados obtenidos enla UNAMmediante un sondeo de opinión y la aplicación de cuestionarios. Aunque consideramos que la juventud no debe medirse sólo mediante su rango de edad, a fin de propiciar resultados comparativos, adoptamos parámetros sugeridos porla UNESCO, por lo que la población estudiada abarcó jóvenes de17 a24 años. Fueron estudiantes de ambos sexos y pertenecen al sistema escolarizado, abarcando a carreras de todas las áreas de conocimiento que se imparten en ciudad universitaria. Se les preguntó sobre el uso y apropiación de computadoras, Internet, telefonía celular, videojuegos y acceso a música mediante recursos digitales. En este artículo nos referiremos sólo a telefonía celular.

 

El panorama

Según el estudio realizado la mayoría de los jóvenes usa el teléfono celular desde hace varios años (de6 a10 años), tiempos similares a su relación con la computadora e Internet. Un grupo importante (41%) expresó que ese rango de uso va de1 a5 años. De acuerdo al cruce de respuestas esto se debe no sólo al costo y desarrollo social creciente de la tecnología, sino al cambio cualitativo que significa en términos de desplazamiento y tiempos alejados de su hogar para los jóvenes que inician sus estudios universitarios. Como lo indican otros estudios, la telefonía móvil se vincula con la vigilancia o incluso control que buscan ejercer los padres sobre sus hijos, celo que se incrementa por razones de inseguridad.

El 90% de los estudiantes consultados cuenta con un teléfono celular, dato que está ligado a la disponibilidad de los demás recursos digitales que comprendieron el estudio, lo cual habla de un nivel adquisitivo medio que les permite acceder a computadoras con Internet o dispositivos para jugar o bajar música. Pero también refiere la importancia que este sector poblacional da al estar conectado, on line, como parte de las características de su tiempo, no importándoles tanto la inversión que ello representa sino el lugar destacado que ocupa el móvil en su orden de prioridades cotidianas. Incluso un porcentaje mínimo (7%), señaló que cuenta con más de un aparato móvil (6% dos celulares y 1% tres celulares).

Al indagar sobre los proveedores del servicio en telefonía se identificó que 84% recibe servicios de Telcel, justificando tal preferencia por la cobertura geográfica que ofrece. Sólo 12% de los jóvenes cuenta con un plan o renta fija individual, en tanto que el 77% afirmó que usa tarjetas prepagadas. El 27% informó que gasta mensualmente poco más de  100 pesos mientras que  13.6% invierte el doble.

Entre las múltiples aplicaciones que actualmente ofrece el celular, los jóvenes estudiantes indicaron que lo utilizan principalmente para mantener relaciones sociales mediante llamadas locales y mensajes escritos. Otros de los servicios que destacan es el uso del despertador, seguido del bluetooth y como reproductores música. Cabe señalar que el hecho de que la mayoría use tarjetas prepagadas, restringe muchas de las funciones que ofrecen los celulares dentro del amplio espectro de la convergencia tecnológica cuyo despliegue se da sobre todo en los sistemas de suscripción o cuotas mensuales.

Son pocos los jóvenes que utilizan Internet vía celular: del total de la población consultada (382 estudiantes) sólo 48 señalaron acceder por ese medio. Esta práctica se relaciona con las bajas frecuencias reportadas en las descarga de tonos, juegos, imágenes, etcétera, servicios para los cuales contar con red es indispensable. Aunque la mayoría de los estudiantes consultados tiene computadora con Internet en sus hogares, la figura del móvil con acceso a la red aun es escasa por razones económicas.

El estudio indagó acerca de la percepción que los jóvenes tienen sobre los principales beneficios que les brinda el móvil. Las respuestas destacaron en primer lugar la localización inmediata de las personas (tiempo) y en segundo término poder comunicarse en cualquier lugar (espacio). En un tercer puesto ubicaron ponerse de acuerdo para realizar trabajos escolares, y en los lugares siguientes mencionaron: ahorrar tiempo, realizar actividades variadas, hacer planes con los amigos, almacenar información y jugar videojuegos. Estas respuestas sintetizan las virtudes más destacadas del dispositivo celular para los jóvenes y son fácilmente asimilables a una ruptura de barreras de espacio y tiempo, característica fundamental de las culturas digitales.

 

Proceso de apropiación

En términos de comunicación educativa resulta interesante que los estudiantes consultados coloquen en tercer lugar de importancia el beneficio del celular para ponerse de acuerdo en la realización de tareas escolares. Y éste es un aspecto destacado porque el móvil hasta ahora no es una tecnología de apoyo recurrente en programas escolares. Por ser un canal de comunicación en si mismo, los maestros deberían aprovechar mejor su potencial para conectar a las personas o concertar actividades educativas, algo que los propios estudiantes ya perciben como una gran virtud.

Este uso reafirma el supuesto inicial de la investigación: en la vida de los jóvenes el uso de las tecnologías digitales no está parcelado sino que representa un complejo procéso de apropiación cultural que modifica sus prácticas cotidianas como un todo.  Aunque forman parte de sus relaciones cotidianas frecuentes, el hecho de que coloquen a esta actividad antes que otras que son igual o más importantes para socializar, indica la conveniencia de que los docentes incorporen a sus estrategias pedagógicas el uso del celular como canal institucionalizado para establecer encuentros.

En conjunto, el estudio realizado apunta a la necesidad de analizar más a fondo el impacto que ha tenido la telefonía móvil en actividades académicas específicas, es decir, realizar un registro puntual de su contribución a los procesos de aprendizaje (por ejemplo los podcasts difundidos vía celular). Las opiniones de los jóvenes consultados indican la urgencia de contar con más datos empíricos que den cuenta del impacto real en su cotidianidad social y escolar.

En suma y según sus propias opiniones, los jóvenes universitarios que participaron en el estudio consideran al teléfono celular como un recurso tecnológico fundamental en sus vidas, percibiéndolo como la tecnología de la cual no podrían prescindir. Aunque por ahora su uso se concentra principalmente en la satisfacción de necesidades básicas de orden comunicativo, su empleo se va diversificando y va en aumento. El abundante intercambio de archivos musicales vía bluetooth registrado en las respuestas, no sólo refleja la importancia que los jóvenes le dan a la música en su vida diaria, sino que indica que el mismo canal puede ser empleado para tareas educativas, aprovechando las mayores ventajas que los propios estudiantes ven en él: acortar distancias y tiempo.  Todo esto mientras esperamos que la banda ancha esté disponible en más equipos móviles.

 

Consideraciones finales

Los resultados generales del estudio realizado ratifican y corroboran diversas características de los jóvenes de hoy, como es la capacidad de autoaprendizaje en el uso de las nuevas tecnologías. Se identificaron también prácticas recurrentes (uso de la computadora, Internet, celular) que están relacionadas con procesos de socialización, comunicación, información, entretenimiento y de manera destacada con el quehacer escolar por su condición de estudiantes. Y aunque el acceso a la red está todavía supeditado a la computadora debido a que sus celulares dependen básicamente de tarjetas prepagadas, perciben como necesario el gasto en telecomunicaciones, lo cual les llevará a sumar cada vez más los recursos de la convergencia vía móvil y con ello a aumentar las posibilidades de su uso educativo.

Si estar en red o participar de la cultura digital supone un costo para la economía familiar del universitario que busca ser un protagonista de su tiempo y tener lo que sus compañeros tienen, en poco tiempo además de conectarse con el círculo de amistades, podría también responder a exigencias del ámbito educativo como ocurrió primero con la computadora y más tarde con Internet. No obstante, hasta el momento estas exigencias socioculturales han creado brechas digitales, el acceso es desigual y cada uno tiene el dispositivo que puede pagar, pero todos buscan en la medida de sus posibilidades participar de la cultura digital que define a su generación.

Cabe enfatizar que los estudiantes que fueron consultados en este estudio forman parte de una generación que desde preescolar ha crecido en contacto, mayor o menor, con nuevas tecnologías: computadoras, videojuegos, reproductores de música, e Internet están en su cotidianeidad. El hecho de que algunos de ellos formen parte de la primera generación que en sus familias acceden a estudios universitarios, no les ha impedido contar con una incorporación temprana a esos recursos, acceso que en la mayoría de los casos se dio mediante el sistema educativo. Aunque el móvil no está entre los recursos proporcionados o promovidos por la educación, ésta les ha permitido desarrollar habilidades para su pronta apropiación. Esta generación es capaz, así, de apropiarse de las TIC y con ello participar en estructuras de comunicación cada vez más complejas, mostrando habilidades para transformarlas, innovarlas y actualizarlas constantemente.

Destaca también la capacidad de estos jóvenes para usar varios y diferentes recursos tecnológicos simultáneamente, reflejo de una cultura digital que permite realizar actividades distintas mediante un solo aparato (trabajos escolares, navegar por la red, escuchar música, chatear, etcétera). Ello les facilita el desarrollo de nuevas estructuras y habilidades de pensamiento múltiple que encauzan novedosas formas de aprendizaje, de lectura, de creación del conocimiento y de modos de trabajar. Pero, ¿están los docentes en el mismo nivel de apropiación? Se trata sin duda de un tema emergente para la comunicación educativa, sobre el cual es importante ahondar, en especial, para detectar la brecha existente entre maestros y alumnos con respecto a las habilidades digitales.

En suma: los resultados de la investigación que hemos presentado constituyen sólo un primer acercamiento a las prácticas de los estudiantes, que nos plantea nuevas preguntas de investigación y ofrecen diversas líneas de estudio para profundizar, como son otras miradas teóricas sobre el fenómeno. De allí la necesidad de continuar generando datos que permitan actualizar su marco interpretativo y renovar los indicadores para alcanzar una mejor comprensión y análisis del tema. La información proporcionada por este estudio no es estática, todo lo contrario: evoluciona en la medida en que se renuevan las propias tecnologías, así como en la medida que su impacto modifica las prácticas sociales y profesionales, lo cual abre nuevas líneas de trabajo por explorar desde el sector educativo.

Si actualmente el uso y manejo de las tecnologías digitales constituye un factor más de confrontación en la relación adultos-jóvenes, esta brecha cognitiva debe saldarse justamente generando más conocimiento sobre el sistema escolar y sus procesos laborales, a fin de ampliar en los docentes la comprensión del problema.

 

Profesora e investigadora dela Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México.