Versada jarocha en la academia

La política en tacones

Pilar Ramírez

En octubre de 1998, los países miembros de la UNESCO realizaron un análisis exhaustivo sobre la situación de la educación superior en el mundo que mostraba como una de sus particularidades una gran expansión, pues la matrícula de estudiantes universitarios había pasado de 13 millones que había en 1960 a 82 millones en 1995. Tal crecimiento ponía de manifiesto, una vez más, a la universidad como espejo y reflejo de la sociedad a la que pertenece, ya que las disparidades entre los países pobres y ricos se habían agudizado, y se habían ahondado también las diferencias al interior de cada país. De ese análisis se derivó la “Declaración Mundial sobre la Educación Superior en el Siglo XXI: Visión y acción”, documento mejor conocido como Declaración de París por haberse efectuado en esa sede de la UNESCO la reunión en la que se discutió el tema.

El texto de la Declaración se desarrolla en 17 artículos que abordan los aspectos más sensibles o problemáticos de la educación superior, como la ética del conocimiento científico, la igualdad del acceso a este nivel educativo, la vinculación entre la educación y el mercado de trabajo, la innovación en los métodos educativos, la evaluación de la calidad, el financiamiento, la fuga de cerebros y la promoción del acceso de las mujeres a la educación superior, entre los más destacados. Se emitieron asimismo una serie de acciones que los Estados miembros, en teoría, pondrían en marcha en sus instituciones para atender las necesidades específicas de su sistema educativo de nivel superior.

El Instituto Politécnico Nacional ha organizado un congreso internacional para revisar la situación de la educación superior denominado “Retos y expectativas de la universidad. A diez años de la Declaración de París”. Este congreso abrió un espacio en el que se presentará el disco “Ni moza ni musa. Décimas jarochas para mujeres” cuya producción coordinó quien esto escribe y que salió a la luz con el apoyo de diez patrocinadores.

La razón fundamental de la invitación es que la temática del disco se vincula con el artículo cuatro de la Declaración de París sobre el fortalecimiento de la participación y promoción del acceso de las mujeres, en el que se insta a superar los obstáculos de diversa índole que impiden el acceso pleno de este grupo de población a la enseñanza superior. Se propuso entonces elevar los esfuerzos para erradicar los estereotipos que hacían inequitativo el acceso a la educación por razón de género, impulsar los estudios en el tema y eliminar los obstáculos de carácter político y social que condicionaban la baja representación de las mujeres en la educación superior.

Los organizadores del Congreso perciben con claridad que los vínculos entre el acceso a la educación superior en condiciones de equidad para los géneros pasa por el tamiz de la reflexión social e individual y se expresa de maneras diversas, una de ellas son las manifestaciones culturales. Así, este evento cultural no es, como antaño en estas reuniones académicas, materia de relleno, sino parte misma del tema en debate.

Al igual que en la producción del disco, un conjunto de voluntades se reúnen ahora para que la versada jarocha que canta la igualdad de géneros haga presencia en el Congreso del Poli. Por el lado veracruzano está el apoyo siempre irrestricto a los temas de género y a la cultura de José Luis Rivera Morales y del STIRT; José Guillermo Trujillo, director general de Educación Normal de Veracruz y Radiotelevisión de Veracruz.

Mi orgulloso corazón puma es también objetivo y reconoce sin ambages el gran salto que ha dado el Poli en los temas humanísticos. La administración de José Enrique Villa Rivera ha dado un vuelco a la concepción tradicionalista de la educación técnica. Yoloxóchitl Bustamante Díez, secretaria académica del instituto no sólo hizo la invitación entusiasta al disco sino que lo comentará, Elia Alicia Moreno Burciaga, directora del Centro de Formación e Innovación Educativa del IPN, abierta a propuestas temerarias y Alejandra Ortiz Boza, cuya agudeza conceptual identifica con precisión el punto en el que convergen la cultura, la equidad y el derecho a la educación, puntos complejos que abrillanta y desbroza con su gran sonrisa.

Participan en la presentación de «Ni moza ni musa», Dalia Pérez una de las principales impulsoras del disco y promotora de los derechos de las mujeres; hablará sobre el disco y dará voz a las décimas; Martha Tronco, responsable de la perspectiva de género en el IPN, Rafael Figueroa quien coordinará la parte musical con el apoyo de integrantes del grupo Cucalambé y será la voz masculina en la versada, Liliana Esparza, autora de décimas en este disco y la autora de esta columna.

La Unidad Académica Allende del IPN, ubicada en el meritito centro de la urbe defeña, será el escenario que albergue las décimas y el son jarocho en su canto por la equidad, el viernes 19 de junio a las cuatro de la tarde.

Periodista y colaboradora de la RMC

El artículo anterior se debe de citar de la siguiente forma:

Ramírez, Pilar, «Versada jarocha en la academia» en Revista Mexicana de Comunicación en línea,
Num. 116, México, junio. Disponible en: Disponible en:
http://www.mexicanadecomunicacion.com.mx/Tables/rmxc/politica.htm
Fecha de consulta. 17 de junio de 2009.

Deja una respuesta